Ziyad ibn Labid al-Ansari juró fidelidad al Profeta ﷺ en al-ʿAqaba, combatió en Badr y fue gobernador del Hadramaut, en el sur de Arabia. El Corán emplea la palabra ziyada, de la misma raíz: «Para quienes hacen el bien, la mejor recompensa y aún más» (10:26); según un hadiz transmitido por Suhaib, ese «más» es la visión de Allah en el Paraíso (Muslim 181).
Ziad es uno de los nombres verbales de zada, «crecer, aumentar»: Ibn Manzur lo cita junto a ziyada, «el aumento». El nombre expresa, pues, el crecimiento y la abundancia, como Zayd y Yazid, formados sobre la misma raíz z-y-d. Ya se llevaba antes del islam y sigue siendo corriente en todo el mundo árabe; aparece en el nombre de Tariq ibn Ziyad, que abrió al-Ándalus al islam en el año 711.
Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa y una gracia aún mayor. Sus rostros no serán ensombrecidos ni sentirán humillación. Ellos serán los moradores del Paraíso en el que vivirán eternamente.
¡Oh, pueblo mío! Pidan perdón a su Señor y arrepiéntanse, que Él les enviará del cielo lluvias benditas, aumentará su fortaleza y multiplicará su poderío. No den la espalda como los criminales”.
Dijo [Sálih]: “¡Oh, pueblo mío! Piénsenlo bien, ¿acaso no ven que poseo una prueba evidente de mi Señor y que me ha concedido una misericordia? ¿Quién me protegerá de Dios si Lo desobedezco? Lo que me ofrecen no es más que perdición para mí.
Suhaib ibn Sinan, que Al-láh esté complacido con él, narró que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: “Cuando la gente del paraíso entre en él, Al-láh Bendito y Exaltado sea les dirá: "¿Quieren que les dé algo más?" Y ellos dirán: "¿Acaso no has iluminado nuestros…