Iblís, Satanás el maldito, aparece aquí como enemigo declarado del ser humano: los versículos advierten contra su tentación y contra seguir sus pasos. Describen sus susurros, sus ataques contra los profetas y los nombres que lleva, y señalan al partido de Satanás y a sus aliados, entre ellos los descuidados del recuerdo de Allah y quienes Le asocian otros.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
Pero sí seguían lo que recitaban los demonios durante el reinado de Salomón. Sepan que Salomón no cayó en la incredulidad, sino que fueron los demonios quienes enseñaron a la gente la hechicería y la magia que transmitieron los ángeles Harút y Marút en Babilonia. Ellos no le enseñaban a nadie sin antes advertirle: “Nosotros somos una prueba, no caigan en la incredulidad”. A pesar de la advertencia, aprendieron de ellos cómo separar a una persona de su pareja, aunque no podían perjudicar a nadie sin el permiso de Dios. Lo que aprendían los perjudicaba y no los beneficiaba. Pero los hijos de Israel sabían que quien practicara la hechicería no tendría éxito en la otra vida. ¡Qué mal vendieron sus almas! Si supieran.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.