Si tienen que enfrentarse en combate a los que rechazaron el mensaje, golpeen sus cuello hasta derrotarlos, y luego aprésenlos. Después, libérenlos con benevolencia o pidan un rescate1, [esa debe ser la actitud] hasta que cese la guerra. [Sepan que] si Dios hubiera querido, Él mismo los hubiera derrotado, pero quiso ponerlos a prueba [y que se enfrentaran] unos contra otros. Quien caiga en combate por la causa de Dios, sus obras no habrán sido en vano.
Notas
[1] Este versículo describe normas de combate en el marco de un enfrentamiento armado concreto y no debe leerse como una orden general de violencia. La expresión que menciona el combate y la captura del enemigo se refiere a situaciones de guerra efectiva, no a la vida civil ni al trato con personas no combatientes. El propio versículo establece límites claros al indicar que, una vez finalizado el enfrentamiento, los prisioneros deben ser liberados, ya sea por gracia o mediante rescate, lo que subraya el carácter regulado y no indiscriminado de la violencia. Leído en conjunto con otros pasajes, el Corán condiciona el combate a la legítima defensa, prohíbe la transgresión y ordena cesar la hostilidad cuando cesa la agresión (2:190–193). El objetivo del versículo es limitar y humanizar una realidad bélica existente, no promover la violencia como fin en sí misma.
El versículo 4 de la sura Muhammad (47:4), sura medinense, se encuentra en el yuz 26, en la página 507 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
Escuchar el versículo 4 de la sura Muhammad
80 recitaciones de 74 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (80)
Tafsir del versículo 4
Al-Mujtasar
Cuando los creyentes enfrenten a esos incrédulos que los atacan, que golpeen sus cuellos con sus espadas y persistan en la luchar contra ellos hasta erradicar su maldad. Si toman cautivos durante el combate tienen distintas opciones según el interés común: pueden ser gentiles con ellos y liberarlos sin rescate, pedir rescate por ellos, ejecutarlos o mantenerlos cautivos. Manténganse firmes en la lucha hasta que la guerra termine mediante la aceptación de los incrédulos del Islam, o mediante la celebración de un tratado de paz con ellos. La mencionada prueba de los creyentes con los incrédulos, la alternancia de fortunas y la victoria de uno sobre el otro, es decisión de Al-lah. Si Al-lah hubiera querido derrotar a los incrédulos sin luchar, lo habría hecho, pero ordenó esforzarse en Su camino para probar a algunos de ustedes. Al-lah prueba quién lucha entre los creyentes y quién no. A aquellos que mueren en el camino de Al-lah, Al-lah nunca les anulará sus obras y su destino será el Paraíso.
Se refieren a las aleyas 1 a 11 de la sura Muhammad (página 507 del mushaf).
1. El uso de una fuerza en el campo de batalla es el medio para debilitar al enemigo.
2. Ser gentil, aceptar un rescate, mantener los cautivos o ejecutarlos se aplica según lo exija la circunstancia.
3. La ayuda de Al-lah a los creyentes depende de que ellos contribuyan a Su religión.
Otras traducciones del versículo 4
Y cuando os enfrentéis contra quienes niegan la verdad(en el campo de batalla), matadlos. Después, cuando estén sometidos y derrotados, tomad prisioneros. Luego, cuando cese la guerra,podéis dejarlos en libertad o podéis pedir un rescate por ellos938. Así debe ser. Si Al-lah hubiese querido, habría acabado con ellos (sin necesidad de que lucharais), pero quiere poneros a prueba (a través del combate). Y Al-lah no dejará sin recompensa las buenas acciones de quienes mueran por Su causa.
Notas
[938] El creyente debe luchar con valor en la batalla, sin temer al enemigo ni huir de él, pero hay muchas reglas que debe respetar, entre las que destacan: no matar a niños, mujeres, discapacitados o ancianos ni causar terror entre la población general que no participa en la batalla; debe intentar evitar la guerra, si puede, y alcanzar la paz con la menor cantidad posible de víctimas enemigas; el ejército no debe acampar en lugares donde bloquee el camino y cause molestias a la población; los emisarios del enemigo deben ser respetados, así como los campos, las cosechas y los religiosos que están en sus templos adorando a su Señor; no deben mutilarse ni desfigurarse los cadáveres; los prisioneros deben ser tratados con dignidad, y si uno sufre maltrato debe ser puesto en libertad sin rescate alguno como compensación; el prisionero tiene derecho a ser vestido y alimentado como los creyentes y a estar cerca de otros familiares suyos hechos prisioneros, etc. El Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— daba tanta importancia a estas normas que consideraba que el ejército que no las respetaba no luchaba por la causa de Al-lah, sino por sus propios intereses.
Y cuando se enfrenten contra quienes niegan la verdad (en el campo de batalla), mátenlos. Después, cuando estén sometidos y derrotados, tomen prisioneros. Luego, cuando cese la guerra, pueden dejarlos en libertad o pueden pedir un rescate por ellos938. Así debe ser. Si Al-lah hubiese querido, habría acabado con ellos (sin necesidad de que lucharan), pero quiere ponerlos a prueba (a través del combate). Y Al-lah no dejará sin recompensa las buenas acciones de quienes mueran por Su causa.
Notas
[938] El creyente debe luchar con valor en la batalla, sin temer al enemigo ni huir de él, pero hay muchas reglas que debe respetar, entre las que destacan: no matar a niños, mujeres, discapacitados o ancianos ni causar terror entre la población general que no participa en la batalla; debe intentar evitar la guerra, si puede, y alcanzar la paz con la menor cantidad posible de víctimas enemigas; el ejército no debe acampar en lugares donde bloquee el camino y cause molestias a la población; los emisarios del enemigo deben ser respetados, así como los campos, las cosechas y los religiosos que están en sus templos adorando a su Señor; no deben mutilarse ni desfigurarse los cadáveres; los prisioneros deben ser tratados con dignidad, y si uno sufre maltrato debe ser puesto en libertad sin rescate alguno como compensación; el prisionero tiene derecho a ser vestido y alimentado como los creyentes y a estar cerca de otros familiares suyos hechos prisioneros, etc. El Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— daba tanta importancia a estas normas que consideraba que el ejército que no las respetaba no luchaba por la causa de Al-lah, sino por sus propios intereses.
Cuando sostengáis, pues, un encuentro con los infieles, descargad los golpes en el cuello hasta someterlos. Entonces, atadlos fuertemente. Luego, devolvedles la libertad, de gracia o mediante rescate, para que cese la guerra. Es así como debéis hacer. Si Alá quisiera, se defendería de ellos, pero quiere probaros a unos por medio de otros. No dejará que se pierdan las obras de los que hayan caído por Alá.
Las raíces de las palabras del versículo 4
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
No le es permitido a un Profeta tomar prisioneros de guerra [para obtener un rescate] hasta haber derrotado suficientemente al enemigo en la tierra. Ustedes desean ganancias temporales de esta vida, pero Dios desea [para ustedes el éxito eterno en] la otra vida. Dios es Poderoso, Sabio. …
Pero cuando hayan pasado los meses sagrados, ejecuten a esos idólatras dondequiera que los encuentren. [Para lograrlo] captúrenlos, sítienlos y acéchenlos en todo lugar. Pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el zakat, déjenlos en paz. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
Combátanlos hasta que cese la opresión y puedan adorar tranquilamente a Dios [sin temer persecución]; pero si ellos cesan de combatir, que no haya más hostilidades, excepto contra los agresores.
Combátanlos, pues Dios los castigará a través de sus manos, los humillará, concederá a ustedes el triunfo sobre ellos y curará así los pechos de los creyentes, …
Pero no crean que quienes han caído defendiendo la causa de Dios están realmente muertos. Por el contrario, están vivos y colmados de gracias junto a su Señor.