El versículo 20 de la sura Ghafir (40:20), sura mecana, se encuentra en el yuz 24, en la página 469 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 20
Al-Mujtasar
Al-lah juzga con justicia y no es injusto con nadie disminuyendo sus buenas acciones ni aumentando sus malas acciones. Aquellos a quienes los idólatras adoran en vez de a Al-lah no pueden juzgar nada, porque no poseen nada. Al-lah oye las palabras de Sus siervos, ve sus intenciones y acciones, y los recompensará por eso.
Se refieren a las aleyas 17 a 25 de la sura Ghafir (página 469 del mushaf).
1. Se mencionan los horrores del Día del Juicio para concientizar sobre el peligro de los pecados.
2. El conocimiento total de Al-lah sobre las acciones de Sus siervos, ya sean ocultas o manifiestas.
3. Se ordena al ser humano recorrer la Tierra para aprender de las lecciones que recibieron otros pueblos del pasado.
Otras traducciones del versículo 20
Y Al-lah juzga con toda justicia. Y lo que (los idólatras) invocan fuera de Al-lah no puede juzgar nada. Ciertamente, Al-lah es Quien oye y ve todas las cosas.
Y Al-lah juzga con toda justicia. Y lo que (los idólatras) invocan fuera de Al-lah no puede juzgar nada. Ciertamente, Al-lah es Quien oye y ve todas las cosas.
Alá decide según justicia. En cambio, los otros que ellos invocan en lugar de invocarle a Él no pueden decidir nada. Alá es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve.
Las raíces de las palabras del versículo 20
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
A Dios pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra, y Él castigará a quienes obren el mal y retribuirá con una hermosa recompensa a los que hagan el bien,
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Solo Él tiene el verdadero derecho a ser invocado, y aquellos [ídolos] que invocan en lugar de Dios no podrán responder sus súplicas. [Su ejemplo] es como quien extiende sus manos [frente a un pozo profundo de agua] creyendo que ésta vendrá a su boca, pero esto es imposible. Las súplicas [a los ídolos] de los que se niegan a creer son en vano.