¿Acaso no te sorprende la actitud de aquellos a quienes se les dijo: “No tienen permiso para combatir ahora, sino que cumplan la oración y hagan caridades?” Pero cuando se les llamó a combatir, algunos de ellos temieron a la gente como se debe temer a Dios o aún más, y dijeron: “¡Señor nuestro! ¿Por qué nos llamas a combatir? Si lo dejaras para más tarde…”. Diles: “El goce de la vida mundanal es pasajero; en cambio, la otra vida es superior para los piadosos, en la que no serán tratados injustamente en lo más mínimo.
El versículo 77 de la sura An-Nisa (4:77), sura medinense, se encuentra en el yuz 5, en la página 90 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 77
Al-Mujtasar
Mensajero, ¿no conoces el caso de algunos de tus compañeros, quienes pidieron ir al combate por Al-lah? Se les dijo: “Absténganse de combatir; realicen la oración y den caridad.” Esto sucedió antes de que el yihad en defensa fuera declarado obligatorio.
Pero después de la Hégira, cuando el Islam conformó un Estado fuerte en Medina, el combate para defenderse de las agresiones fue declarado obligatorio. Esta obligación resultó terrible para algunos, que comenzaron a temer a otros hombres tanto como temían a Al-lah o más. Estos dijeron: “Señor, ¿por qué nos impones combatir? ¿Por qué no postergarlo un tiempo para que podamos disfrutar de la vida terrenal?” Mensajero, diles: “No importa cuánto dure, el goce de este mundo es insignificante y efímero mientras que el más allá, con sus deleites eternos, es mucho mejor para aquellos que temen a Al-lah.” No descontaremos ninguna de las obras piadosas que hayan realizado, ni siquiera las más pequeñas.
Se refieren a las aleyas 75 a 79 de la sura An-Nisa (página 90 del mushaf).
1. Es obligación combatir para elevar en lo más alto la palabra de Al-lah y socorrer a los débiles. El pasaje denuncia el miedo y la cobardía de aquellos que dudan de las sentencias de Al-lah.
2. La morada del Más Allá es, para aquellos que temen a Al-lah y Le obedecen, mejor que este mundo terrenal y lo que él contiene como goce y placeres.
3. Tanto el bien como el mal son decretados por Al-lah. Puede suceder que ponga a prueba a Sus siervos haciéndoles atravesar algunos males en este mundo, especialmente para hacerlos expiar sus pecados y sus actos de desobediencia.
Otras traducciones del versículo 77
¿No has reparado (¡oh, Muhammad!) en aquellos a quienes se les dijo que se abstuvieran de luchar154 (cuando estaban deseosos de hacerlo), que cumplieran con el salat y que entregaran el azaque? Mas ahora que se les prescribe luchar, un grupo de ellos temen a los hombres como debe temerse a Al-lah, o incluso más, y dicen: «¡Señor!, ¿por qué nos has prescrito el combate? ¿Por qué no lo aplazas para más tarde?». Diles: «El disfrute de esta vida es temporal; pero la otra es mucho mejor para quienes temen a Al-lah; y no seréis tratados con injusticia en lo más mínimo».
Notas
[154] Durante los primeros años del islam, los musulmanes debían tolerar con paciencia el daño que sufrían por parte de los incrédulos de La Meca y no tenían el permiso de Al-lah para combatir, aunque estaban deseosos de hacerlo para no soportar más injusticias. El combate por la causa de Al-lah o yihad no se prescribió hasta después de la consolidación del primer estado islámico en la ciudad de Medina.
¿No has reparado (¡oh, Muhammad!) en aquellos a quienes se les dijo que se abstuvieran de luchar154 (cuando estaban deseosos de hacerlo), que cumplieran con el salat y que entregaran el azaque? Mas ahora que se les prescribe luchar, un grupo de ellos temen a los hombres como debe temerse a Al-lah, o incluso más, y dicen: “¡Señor!, ¿por qué nos has prescrito el combate? ¿Por qué no lo aplazas para más tarde?”. Diles: “El disfrute de esta vida es temporal; pero la otra es mucho mejor para quienes temen a Al-lah; y no serán tratados con injusticia en lo más mínimo”.
Notas
[154] Durante los primeros años del Islam, los musulmanes debían tolerar con paciencia el daño que sufrían por parte de los incrédulos de La Meca y no tenían el permiso de Al-lah para combatir, aunque estaban deseosos de hacerlo para no soportar más injusticias. El combate por la causa de Al-lah o yihad no se prescribió hasta después de la consolidación del primer Estado islámico en la ciudad de Medina.
¿No has visto a aquéllos a quienes se dijo: «¡Deponed las armas! ¡Haced la azalá y dad el azaque!»? Cuando se les prescribe el combate, algunos de ellos tienen tanto miedo de los hombres como deberían tener de Alá, o aún más, y dicen: «¡Señor! ¿Por qué nos has ordenado combatir? Si nos dejaras para un poco más tarde...» Di: «El breve disfrute de la vida de acá es mezquino. La otra vida es mejor para quien teme a Alá. No se os tratará injustamente en lo más mínimo».
Las raíces de las palabras del versículo 77
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Algunos creyentes dicen: “¿Por qué no desciende un capítulo [del Corán donde se prescriba combatir]?” Pero cuando es revelado un capítulo [del Corán] con preceptos obligatorios, y se menciona en él la guerra, ves a aquellos cuyos corazones están enfermos mirarte como si estuvieran en la agonía de la muerte. Sería mejor para ellos …
Todo ser probará el sabor de la muerte, y cada uno recibirá su recompensa íntegra el Día de la Resurrección. Quien sea salvado del Fuego e ingresado al Paraíso habrá realmente triunfado, porque la vida mundanal es solo un placer ilusorio.
Pero cuando les llegó nuevamente una época de prosperidad dijeron: “Esto es lo que merecemos”. Cuando les acontecía un mal le echaban la culpa a Moisés y a sus seguidores [por considerarlos de mal agüero]; pero cuanto les ocurría era porque Dios así lo decretaba, aunque la mayoría de ellos lo ignoraba.
Hay gente cuya fe está siempre al borde [de la incredulidad]. Si les ocurre un bien se sienten tranquilos; pero si les ocurre una desgracia reniegan de la fe, perdiéndose la recompensa de este mundo y el otro. Esa es la auténtica perdición.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
¿No te asombra el caso de quienes recibieron algo de la revelación, pero la cambiaron por el extravío? Ellos anhelan que ustedes también se desvíen del camino recto.
¿No has visto a los que se jactan de puritanos? En realidad es Dios Quien concede la pureza [librando del egocentrismo] a quien Le place. Nadie será tratado injustamente [en cuanto a la recompensa que sus obras merezcan].