Y apresúrense a buscar el perdón de su Señor y un Paraíso tan vasto como los cielos y la Tierra, que ha sido reservado para los que tienen consciencia de Dios [y cumplen la ley],
El versículo 133 de la sura Al Imran (3:133), sura medinense, se encuentra en el yuz 4, en la página 67 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 133
Al-Mujtasar
Apresúrense a realizar obras piadosas y acercarse así a Al-lah, para obtener Su perdón y entrar en un Paraíso tan extenso como los cielos y la Tierra, un Paraíso que Al-lah ha preparado para Sus siervos piadosos.
Se refieren a las aleyas 133 a 140 de la sura Al Imran (página 67 del mushaf).
1. Es recomendable apresurarse a realizar obras piadosas y aprovechar las oportunidades de obrar el bien antes de que sea demasiado tarde.
2. Entre las cualidades que abren el Paraíso a los piadosos están: la generosidad, la capacidad de controlar su ira y perdonar, y la actitud benevolente hacia el prójimo.
3. Meditar sobre las historias de pueblos anteriores permite extraer lecciones muy instructivas, si se está dotado de un corazón abierto.
Otras traducciones del versículo 133
Y apresuraos hacia el perdón de vuestro Señor y hacia un paraíso tan inmenso como los cielos y la tierra que ha sido preparado para los piadosos;
Y apresúrense hacia el perdón de su Señor y hacia un Paraíso tan inmenso como los cielos y la tierra que ha sido preparado para los piadosos;
¡Y apresuraos a obtener el perdón de vuestro Señor y un Jardín tan vasto como los cielos y la tierra, que ha sido preparado para los temerosos de Alá,
Las raíces de las palabras del versículo 133
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Apresúrense a alcanzar el perdón de su Señor y así obtener un Paraíso tan vasto como el cielo y la Tierra, el cual está reservado para quienes creen en Dios y en Sus Mensajeros! Esa es la bendición de Dios, y Él se la concede a quien quiere. Dios es poseedor de una bendición grandiosa.
Quienes hagan caridad con sus bienes materiales, de noche o de día, en privado o en público, su Señor los recompensará, y no habrán de sentir temor ni tristeza.