Dicen [quienes niegan la Resurrección]: “¿Acaso después que nos hayamos convertido en polvo, podremos ser creados nuevamente?” Ellos no creen que vayan a comparecer ante su Señor.
El versículo 10 de la sura As-Sajda (32:10), sura mecana, se encuentra en el yuz 21, en la página 415 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
Escuchar el versículo 10 de la sura As-Sajda
80 recitaciones de 74 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (80)
Tafsir del versículo 10
Al-Mujtasar
Los idólatras que niegan la resurrección dicen: “Después que hayamos muerto y nuestros cuerpos se hayan convertido en polvo y nos haya consumido la tierra, ¿seremos devueltos a la vida? Eso no es posible”. Más bien, en realidad, niegan la resurrección y no creen en ella.
Se refieren a las aleyas 1 a 11 de la sura As-Sajda (página 415 del mushaf).
1. Existe una sabiduría detrás del envío de los profetas, que es que guiar a sus pueblos por el camino correcto.
2. Se afirma el atributo del istiwa o establecimiento de Al-lah sobre Su trono, acorde a Su divinidad, sin caer en el antropomorfismo.
3. Los idólatras creen que la resurrección es algo poco probable, a pesar de las evidencias claras que la respaldan.
Otras traducciones del versículo 10
Y dicen (quienes rechazan la verdad): «¿Cuando hayamos desaparecido bajo la tierra convertidos en polvo, seremos creados de nuevo?». Ciertamente, no creen en el encuentro con su Señor (el Día de la Resurrección).
Y dicen (quienes rechazan la verdad): “¿Cuando hayamos desaparecido bajo la tierra convertidos en polvo, seremos creados de nuevo?”. Ciertamente, no creen en el encuentro con su Señor (el Día de la Resurrección).
Dicen: «Cuando nos hayamos perdido en la tierra, ¿es verdad que se nos creará de nuevo?» No, no creen en el encuentro de su Señor.
Las raíces de las palabras del versículo 10
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Si te asombras [de estos signos], más asombroso aún es que digan [los incrédulos]: “¿Acaso cuando seamos reducidos a polvo seremos resucitados?” Ellos no creyeron en su Señor, serán arriados con argollas en sus cuellos [al castigo] y serán los moradores del Infierno, donde sufrirán por toda la eternidad.