Crean en Dios y en Su Mensajero. Hagan caridad de los bienes de los que Él los ha hecho responsables. Quienes hayan creído y hecho caridades recibirán una gran recompensa.
El versículo 7 de la sura Al-Hadid (57:7), sura medinense, se encuentra en el yuz 27, en la página 538 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
Escuchar el versículo 7 de la sura Al-Hadid
79 recitaciones de 73 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (79)
Tafsir del versículo 7
Al-Mujtasar
Tengan fe en Al-lah y en Su Mensajero, y gasten de la riqueza de la que Al-lah les ha hecho administradores, usándola de acuerdo con lo que Al-lah ha legislado para ustedes. En cuanto a aquellos que tienen fe en Al-lah e invierten sus riquezas en Su camino, para ellos habrá una gran recompensa con Él, que es el Paraíso.
Se refieren a las aleyas 4 a 11 de la sura Al-Hadid (página 538 del mushaf).
1. Las riquezas pertenecen a Al-lah. Los seres humanos son solo administradores de ellas.
2. Los creyentes difieren en rango según la precedencia en la fe y los actos de piedad.
3. Invertir en el camino de Al-lah es un medio para obtener bendiciones y aumentar la riqueza.
Otras traducciones del versículo 7
Creed en Al-lah y en Su Mensajero y contribuid a Su causa con parte de los bienes que os ha confiado. Quienes crean de entre vosotros y contribuyan (con sus bienes a la causa de Al-lah)recibirán una gran recompensa.
Crean en Al-lah y en Su Mensajero y contribuyan a Su causa con parte de los bienes que les ha confiado. Quienes crean de entre ustedes y contribuyan (con sus bienes a la causa de Al-lah) recibirán una gran recompensa.
¡Creed en Alá y en Su Enviado! Dad limosna de los bienes de los que Él os ha hecho últimos poseedores. Aquéllos de vosotros que hayan creído y dado limosna tendrán una gran recompensa.
Las raíces de las palabras del versículo 7
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Él es Al-lah, no hay más divinidad que Él. A Dios pertenecen las alabanzas en esta vida y en la otra. Suyo es el juicio, y ante Él comparecerán [el Día del Juicio].
¡Alabado sea Dios, a Quien pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra! Suyas serán las alabanzas en la otra vida. Él es el Sabio, el que está bien informado.
Dios no es injusto con nadie ni en el peso de la más ínfima partícula. Por el contrario, retribuye generosamente toda obra de bien, y concede de Su parte una recompensa magnánima.