[Den caridad a] los pobres que padecen necesidad [por dedicarse] a la causa de Dios y no pueden viajar por la tierra [para trabajar y ganar su sustento]. Quien ignora [la realidad de] su situación los cree ricos, ya que por dignidad no mendigan. Pero los reconocerás por su conducta, no piden inoportunamente. Lo que sea que des en caridad, Dios lo sabe.
El versículo 273 de la sura Al-Baqara (2:273), sura medinense, se encuentra en el yuz 3, en la página 46 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 273
Al-Mujtasar
Den caridad a los pobres a quienes dedicarse a trabajar por la causa de Al‑lah les impide procurarse su sustento. Aquel que ignora su situación real los cree ricos, ya que se abstienen de mendigar, pero aquel que tenga interés los reconocerá por los signos de pobreza que tienen, ya que su aspecto y sus hábitos dejan ver que no se parecen a los demás pobres que mendigan con insistencia. Todo lo que den en caridad, Al‑lah lo sabe perfectamente y Él les concederá la mayor de las retribuciones por sus donaciones.
Se refieren a las aleyas 270 a 274 de la sura Al-Baqara (página 46 del mushaf).
1. Siempre que el creyente sea sincero al dar donaciones o caridad, no está mal que lo haga públicamente o en privado según sea de mayor beneficio, aunque la discreción es retribuida en mayor medida, pues es más compatible con la sinceridad.
2. Se exhorta a los creyentes a preocuparse por aquellos necesitados a quienes la dignidad les impide mendigar.
3. Es recomendado dar caridad en nombre de Al‑lah en todo momento, y se subraya la gran recompensa que corresponde a este acto, ya que Al‑lah promete una enorme retribución en este mundo y en el Más Allá.
Otras traducciones del versículo 273
(La caridad debe ser) para los pobres que se han consagrado por completo a la causa de Al-lah y no puedan viajar por la tierra (para buscar su sustento). El ignorante piensa que son ricos porque se abstienen de pedir. Los reconocerás por su aspecto (que refleja su necesidad); no piden a la gente importunándoles. Y todo bien que deis en caridad es del conocimiento de Al-lah.
(La caridad debe ser) para los pobres que se han consagrado por completo a la causa de Al-lah y no puedan viajar por la tierra (para buscar su sustento). El ignorante piensa que son ricos porque se abstienen de pedir. Los reconocerás por su aspecto (que refleja su necesidad); no piden a la gente importunándolos. Y todo bien que den en caridad es del conocimiento de Al-lah.
Para los pobres que están en la miseria por haberse dedicado a la causa de Alá y que no pueden desplazarse. El ignorante los cree ricos porque se abstienen. Les reconocerás por su aspecto. No piden a la gente inoportunamente. Y lo que hacéis de bien, Alá lo conoce perfectamente.
Las raíces de las palabras del versículo 273
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Narró Abu Huraira -Al-lah esté complacido con él- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: “No es un verdadero necesitado quien pide y recibe uno o dos dátiles, uno o dos bocados; el verdadero necesitado es aquel que se abstiene (por pudor) de pedir a la…
Tu Señor bien sabe que te levantas a orar casi dos tercios de la noche, otras la mitad o un tercio de ella, así como lo hacen algunos de los creyentes que te siguen. Dios es Quien determina cuánto dura la noche y el día, sabe que no pueden hacerlo siempre, por lo que los perdona aligerando su obligación. Así que reciten durante la oración lo que puedan del Corán. Dios sabe que habrá entre ustedes alguien enfermo [al que se le dificulte la oración], otros que estén de viaje recorriendo la tierra en busca del sustento de Dios, y otros combatiendo por Su causa. Así que reciten, durante la oración, lo que puedan del Corán. Cumplan con la oración obligatoria y paguen el zakat. Presten a la causa de Dios generosamente, porque toda obra de bien que hagan será en favor de ustedes, y Dios los recompensará grandemente. Pidan a Dios el perdón [de sus faltas y omisiones] porque Él es Absolvedor, Misericordioso.
Mujámmad es el Mensajero de Dios. [Los creyentes] que están con él son severos con los que se niegan a creer, pero misericordiosos entre ellos. Los verás [rezando] inclinados y prosternados, anhelando alcanzar la misericordia de Dios y Su complacencia. En sus rostros se encuentran las huellas de la prosternación. Así fueron descritos en la Torá; mientras que en el Evangelio se los compara con una semilla que germina, brota, se fortalece, cobra grosor y se afirma en su tallo, causando alegría a los sembradores. Para que se indignen los que se niegan a creer. A los que crean y obren rectamente, Dios les ha prometido el perdón y una recompensa grandiosa.
Si hubiera querido te los habría identificado y los hubieras reconocido por sus signos, pero aun así los reconocerás por el tono de sus palabras. Dios conoce sus obras [y los juzgará acorde a ellas].
Te preguntan [¡Oh, Mujámmad!] a quién dar caridad. Diles: “Den a sus padres, parientes, huérfanos, pobres y viajeros insolventes”. Todos los actos de bien que hagan, Dios lo sabe.
Lucha por la causa de Dios, tú solo eres responsable por ti mismo. Exhorta a los creyentes a combatir; puede que Dios detenga el hostigamiento de los que niegan la verdad, pues Dios tiene mayor poderío y fuerza de disuasión.
[¡Oh, incrédulos!] ¿Acaso creen que quienes proveen agua a los peregrinos y quienes se encargan del cuidado de la Mezquita Sagrada son equiparables a aquellos que creen en Dios, en el Día del Juicio y luchan por la causa de Dios? Sepan que no pueden equipararse ante Dios. Dios no guía a los opresores.
No es tu responsabilidad [¡Oh, Mujámmad!] que la gente decida seguir la guía [una vez que se la has enseñado], porque Dios guía a quien quiere.
Toda caridad que den es en su propio beneficio, pero no den caridad a menos que sea anhelando el rostro de Dios. Lo que hagan de bien les será recompensado sin mengua alguna.
Te preguntan acerca de las mujeres. Diles: “Dios les responde y explica lo que se encuentra mencionado en el Libro [el Corán] sobre las huérfanas a las que no han dado lo que les corresponde [como dote], siendo que les gustaría casarse con ellas, [así como les informa] acerca de los menores indefensos y [la obligación de] ser equitativos con los huérfanos. Sepan que toda obra de bien que hagan Dios la conoce.