Pero no es así [no tienen ningún privilegio], porque quienes sometan su voluntad a Dios1 y hagan el bien, obtendrán su recompensa junto a su Señor, y no habrán de sentir temor ni tristeza.
El versículo 112 de la sura Al-Baqara (2:112), sura medinense, se encuentra en el yuz 1, en la página 17 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 112
Al-Mujtasar
Entrarán al Paraíso aquellos que solo adoren a Al‑lah y sigan lo que el Profeta les ha enseñado. Ellos son quienes entrarán al Paraíso, cualquiera sea el grupo al que pertenezcan y recibirán recompensa de su Señor. No experimentarán temor en el Más Allá ni se sentirán afligidos por las carencias en este mundo. Estas características solo se encuentran entre los musulmanes que siguen el camino del profeta Mujámmad r.
Se refieren a las aleyas 106 a 112 de la sura Al-Baqara (página 17 del mushaf).
1. Todo incumbe a Al‑lah. Él cambia o mantiene de Sus juicios y de Sus leyes lo que Él desea.
2. Muchos de entre la Gente del Libro sienten envidia de este pueblo a causa de su fe, y por el hecho de que Al‑lah los hizo seguidores del profeta Mujámmad r. Su envidia es tan grande que desean que vuelvan a caer en la incredulidad.
Otras traducciones del versículo 112
¡No (es como ellos desean)! Quienes se sometan a Al-lah y obren bien obtendrán su recompensa junto a su Señor; y no tendrán nada que temer (en la otra vida) ni se sentirán afligidos.
¡No (es como ellos desean)! Quienes se sometan a Al-lah y obren bien obtendrán su recompensa junto a su Señor; y no tendrán nada qué temer (en la otra vida) ni se sentirán afligidos.
¡Pues si! Quien se someta a Alá y haga el bien, tendrá su recompensa junto a su Señor. No tiene que temer y no estará triste.
Las raíces de las palabras del versículo 112
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Si te discuten [¡Oh, Mujámmad! acerca de tu mensaje], diles: “Me entrego sinceramente a Dios y así hacen quienes me siguen”. Y pregúntales a quienes recibieron el Libro y a los analfabetos [árabes paganos]: “¿Han aceptado el Islam [sometiéndose a Dios]?” Si lo aceptan habrán seguido la guía, pero si lo rechazan, tú solo tienes la obligación de transmitirles el mensaje. Dios conoce a Sus siervos.
Las obras de los que se negaron a creer son como un espejismo en el desierto: el sediento cree que es agua, pero cuando llega a él no encuentra nada. Pero sí se encontrarán con Dios, que les dará el castigo que merezcan. Dios es rápido en ajustar cuentas.
Los hipócritas pretenden engañar a Dios, pero Él hace que ellos se engañen a sí mismos. Cuando se levantan para hacer la oración lo hacen con desgano, solo para ser vistos por la gente, sin apenas acordarse de Dios.
Diles: “Yo no soy más que un hombre a quien se le ha revelado que solo deben adorar a Dios, su única divinidad. Quien anhele encontrarse con su Señor [y que Él esté complacido], que realice obras piadosas y que no adore a nadie más que a Él”.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Quienes creyeron, los judíos, los cristianos y los sabeos, que hayan tenido fe en Dios, en el Día del Juicio Final y hayan obrado correctamente, obtendrán su recompensa junto a su Señor, y no habrán de sentir temor ni tristeza.
Quienes contribuyan por la causa de Dios, y luego no malogren sus obras con alardes o agravios, obtendrán su recompensa en la otra vida, donde no habrán de sentir temor ni tristeza.
Quienes hagan caridad con sus bienes materiales, de noche o de día, en privado o en público, su Señor los recompensará, y no habrán de sentir temor ni tristeza.
Los creyentes que obran correctamente, cumplen la oración prescrita y pagan el zakat, serán recompensados por su Señor, y no habrán de sentir temor ni tristeza.