El sustantivo inas no está en el Corán, pero su verbo sí, en el relato de Musa: «He divisado (anastu) un fuego; quizá os traiga de él una brasa» (20:10, 28:29), y sobre los huérfanos: «si percibís (anastum) en ellos madurez, entregadles sus bienes» (4:6).
Significado del nombre Inés
Inas es el nombre verbal de anasa: «hacer compañía, hacer sentir a gusto» (raíz ʾ-n-s de la familiaridad, uns), y también «divisar, percibir». El nombre Inés tiene así un doble origen: es también la forma española de Agnes, del griego hagné, «pura, casta». Las familias magrebíes lo entienden a menudo como el árabe Inas.
Cuando vio un fuego y dijo a su familia: “Permanezcan aquí, pues he visto un fuego y tal vez pueda traerles una brasa encendida o encuentre junto al fuego quién pueda indicarnos [el camino]”.
Cuando Moisés hubo cumplido el plazo, partió con su familia por la noche [rumbo a Egipto] y [en el camino] divisó un fuego en la ladera de un monte y le dijo a su familia: “Permanezcan aquí, pues he divisado un fuego y quizás pueda traerles alguna noticia [del camino que debemos seguir], o bien una brasa encendida para que podamos calentarnos”.
Pongan a prueba la madurez de los huérfanos cuando alcancen la pubertad, y si los consideran maduros y capaces, entréguenles sus bienes. No los derrochen antes de que alcancen la mayoría de edad. El [administrador] que sea rico, que se abstenga [de cobrar honorarios por su administración]; y el pobre que cobre lo mínimo. Cuando les entreguen su patrimonio, háganlo ante testigos. Es suficiente con que Dios les pedirá cuentas.