Fe y obras van de la mano en estos versículos: las obras acompañan a la fe, de la que son prueba y señal. Son el fundamento de la recompensa y del castigo, con una retribución a su imagen; cada uno responde de sus actos y será retribuido por ellos, y la recompensa de las obras no se pierde ante Allah, sea hombre o mujer.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
Su Señor les respondió sus súplicas diciendo: “No dejaré de recompensar ninguna de sus obras, sean hombres o mujeres, descienden el uno del otro. A los que emigraron, fueron expulsados de sus hogares, padecieron dificultades por Mi causa, lucharon y cayeron, les perdonaré sus faltas y los introduciré en jardines por donde corren ríos”. Ésta es la recompensa que Dios les concederá. Dios posee la más hermosa recompensa.
No es apropiado para la gente de Medina, ni para los beduinos que viven en los alrededores, que no marchen con el Mensajero de Dios, ni que prefieran sus propias vidas por encima de la suya. Eso es porque cada vez que sufren sed, cansancio o hambre en la causa de Dios, o pisan un territorio provocando temor en los incrédulos, o infligen alguna pérdida al enemigo, se les registra como una buena obra. Dios no deja que se pierda la recompensa de los que hacen el bien.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.