Dicen los que se negaron a creer: “No habrá Día del Juicio”. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “¡Sí!, habrá, se los juro por mi Señor, Él es el Conocedor de lo oculto, no se Le escapa el conocimiento de la existencia de una pequeña partícula en los cielos o en la Tierra, ni existe nada menor ni mayor que no esté en un Libro evidente1.
El versículo 3 de la sura Saba (34:3), sura mecana, se encuentra en el yuz 22, en la página 428 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 3
Al-Mujtasar
Aquellos que no creyeron en Al-lah dijeron: “¡La hora nunca llegará!” Mensajero, diles: “¡No!, por Al-lah, la misma hora que niegan sin duda llegará, pero solamente Al-lah sabe cuándo sucederá. Al-lah es el conocedor de todo lo oculto, como la hora del fin del mundo, ni siquiera el equivalente al tamaño de la hormiga más pequeña está oculto de Su conocimiento, ni hay nada menor o mayor a ello en los cielos o en la Tierra que no esté registrado en un libro evidente, que es la Tabla Preservada en la que se encuentra registrado todo lo que ha de suceder hasta el Día del Juicio”.
Se refieren a las aleyas 1 a 7 de la sura Saba (página 428 del mushaf).
1. El conocimiento de Al-lah es vasto y lo abarca todo.
2. La virtud de las personas de conocimiento.
3. Cuando los idólatras niegan la resurrección están negando el poder de Al-lah, que fue Quien los creó.
Otras traducciones del versículo 3
Y quienes rechazan la verdad dicen: «La Hora no llegará nunca». Diles (¡oh, Muhammad!): «Juro por mi Señor, Quien posee el conocimiento del gaib817, que esta llegará. Nada escapa a Su conocimiento en los cielos y en la tierra, aunque sea del peso de una ínfima partícula o sea de menor o mayor tamaño, pues todo consta escrito en un claro registro (la Tabla Protegida)
Notas
[817] Ver la nota de la aleya 3 de la sura 2.
Y quienes rechazan la verdad dicen: “La Hora no llegará nunca”. Diles (¡oh, Muhammad!): “Juro por mi Señor, Quien posee el conocimiento del gaib817, que esta llegará. Nada escapa a Su conocimiento en los cielos y en la tierra, aunque sea del peso de una ínfima partícula o sea de menor o mayor tamaño, pues todo consta escrito en un claro registro (la Tabla Protegida)
Notas
[817] Ver la nota de la aleya 3 de la sura 2.
Los infieles dicen: «La Hora no nos llegará». Di: «¡Claro que sí! ¡Por mi Señor, el Conocedor de lo oculto, que ha de llegaros! No se Le pasa desapercibido el peso de un átomo en los cielos ni en la tierra. No hay nada, menor o mayor que eso, que no esté en una Escritura clara,
Aleyas relacionadas con la aleya 3
Citadas por Ibn Kazir en su explicación de esta aleya
Los que rechazan el Mensaje alegan que no serán resucitados. Diles: “¡[Juro] por mi Señor que sí! Serán resucitados, y luego se les informará de cuanto hicieron. Sepan que eso es fácil para Dios”.
¿Acaso sería propio de Mí considerar a los creyentes que obran rectamente igual que a los que siembran la corrupción en la Tierra, o considerar a los que tienen temor de Dios igual que a los inmorales?
Purificaré sus corazones del rencor que hubiera entre ellos. Vivirán donde corren ríos y dirán [en agradecimiento]: “¡Alabado sea Dios, Quien nos guió!, y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. La promesa con la que vinieron los Mensajeros de nuestro Señor era verdad”. Se les dirá: “Éste es el Paraíso que han heredado [en recompensa] por lo que solían obrar”.
Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué nos hizo surgir de nuestro lecho?” [Se les dirá:] “Eso fue lo que les prometió el Misericordioso, los Mensajeros les decían la verdad”.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
No hay situación en la que se encuentren, no hay pasaje del Corán que reciten ni otra obra que realicen, sin que Yo sea testigo de lo que hacen. A tu Señor no se Le escapa nada en la Tierra ni en el cielo, ni siquiera algo del peso de un átomo. No existe nada menor o mayor a eso que no esté registrado en un Libro claro.
Diles [¡Oh, Mujámmad! a los idólatras]: “Invoquen a quien quieran en lugar de Dios, pero sepan que los ídolos no pueden [beneficiar ni perjudicar] ni siquiera en el peso de una partícula, tanto en los cielos como en la Tierra, ni tienen participación alguna [en el poder divino], ni tampoco Él tiene ayudantes de entre ellos”.
Adoran en vez de Dios lo que no puede perjudicarles ni beneficiarles, y dicen: “Éstos son nuestros intercesores ante Dios”. Diles: “¿Acaso pretenden informarle a Dios algo que suceda en los cielos o en la Tierra que Él no sepa? ¡Glorificado sea! Está por encima de lo que Le asocian”.
¿Acaso no han viajado por el mundo y observaron cuál fue el fin de quienes los precedieron? Eran más poderosos que ellos [y aun así fueron castigados], pues nadie puede huir de Dios, ni en los cielos ni en la Tierra. Él lo sabe todo y tiene poder sobre todas las cosas.