Dios es Quien envía los vientos que conducen las nubes, y con ellas riega un territorio muerto. [Dios] da vida a la tierra árida con las lluvias; de igual manera será la resurrección.
El versículo 9 de la sura Fatir (35:9), sura mecana, se encuentra en el yuz 22, en la página 435 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 9
Al-Mujtasar
Al-lah es Quien envía los vientos, y estos mueven las nubes a las que luego conduzco hacia una tierra seca, y le doy vida por medio de las lluvias y hago que las plantas crezcan después de haber sido una tierra muerta y seca. Así como le di vida a esta tierra yerma, con las plantas que hice crecer en ella, igualmente ocurrirá la resurrección de los muertos el día del juicio.
Se refieren a las aleyas 4 a 11 de la sura Fatir (página 435 del mushaf).
1. El Mensajero r recibió consuelo cuando le fueron mencionadas las condiciones de los mensajeros anteriores con sus pueblos.
2. Ser engañados por el materialismo es uno de los medios que lleva a las personas a alejarse de la verdad.
3. Tomar al demonio como enemigo implica adoptar medios que ayuden a protegerse de Él, como el recuerdo de Al-lah, la recitación del Corán, los actos de obediencia y el abandono de los pecados.
4. La afirmación del atributo “el Altísimo”.
Otras traducciones del versículo 9
Al-lah es Quien envía los vientos que forman nubes. Después las conduce hacia un país árido y revive la tierra tras su muerte (mediante la lluvia). Así será la resurrección.
Al-lah es Quien envía los vientos que forman nubes. Después las conduce hacia un país árido y revive la tierra tras su muerte (mediante la lluvia). Así será la resurrección.
Alá es Quien envía los vientos y éstos levantan nubes, que Nosotros conducimos a un país árido. Con ellas vivificamos la tierra después de muerta. Así será la Resurrección.
Las raíces de las palabras del versículo 9
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Oh, gente! Si tienen dudas de que tengo el poder para resucitarlos, sepan que he creado [a Adán] de barro, luego [a toda su descendencia] de un óvulo fecundado que luego se transforma en un embrión, luego en una masa de tejidos, algunos ya formados y otros por formarse; ello es una evidencia [de Mi poder y sabiduría]. Preservo en el útero materno a aquellos que decreté que completen su gestación. Los hago nacer, y luego de la infancia alcanzan la madurez; algunos mueren [antes de esta etapa] y otros alcanzan la vejez, y ya no recuerdan nada del conocimiento que habían adquirido. También pueden observar a la tierra árida, y cómo cuando hago que llueva sobre ella, se remueve, se hincha, y brota toda clase de plantas bellas.
Los que toman a los incrédulos como aliados en vez de tomar a los creyentes, ¿pretenden acaso así alcanzar poder y gloria? Sepan que el poder y la gloria pertenecen solamente a Dios.
Los hipócritas pretenden engañar a Dios, pero Él hace que ellos se engañen a sí mismos. Cuando se levantan para hacer la oración lo hacen con desgano, solo para ser vistos por la gente, sin apenas acordarse de Dios.
Él posee las llaves de lo oculto y nadie más que Él las conoce. Él sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No hay hoja de árbol que caiga sin que Él lo sepa, ni grano en el seno de la tierra, o algo que esté verde o seco, sin que se encuentre registrado en un libro evidente.
Dios bien sabe qué se gesta en el vientre de cada hembra, y si completará el ciclo de gestación o no. Él asignó a todas las cosas una medida precisa. …
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
En la creación de los cielos y de la Tierra, la sucesión de la noche y el día, el barco que surca el mar para provecho de la gente, el agua que Dios hace descender del cielo con la que da vida a la tierra árida, en la que diseminó toda clase de criaturas, y en la dirección de los vientos y el control de las nubes que están entre el cielo y la tierra, en todo ello hay signos para quienes razonan.
Entre Sus signos está hacer que el relámpago sea motivo de temor y anhelo, y el agua que hace descender del cielo para dar vida a la tierra árida. En eso hay signos para un pueblo que razona.
En la sucesión de la noche y el día, en las lluvias que Dios envía del cielo como sustento, con las cuales revive la tierra árida, y en los cambios de los vientos hay, sin duda, signos para gente que reflexiona.