Luchen contra quienes no creen en Dios ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Dios y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de entre aquellos de la Gente del Libro [que los hayan agredido], a menos que acepten pagar un impuesto1 con humildad.
Notas
[1] Lit. Yizia جزية traducido aquí como “impuesto”, aparece solo una vez en el Corán, pero su significado y propósito han sido expuestos claramente por el Profeta Mujámmad r en su Sunnah. En un Estado Islámico, todo musulmán adulto y sano está obligado a tomar las armas para participar en la defensa de su sociedad, si es atacado por una potencia extranjera, y así defender el derecho a la autodeterminación de su sociedad. Dado que esto es, esencialmente, una obligación religiosa, a los ciudadanos no musulmanes que viven en una sociedad islámica, que no comparten la ideología del Islam, no se les puede exigir, por justicia, que participen de esta batalla. Solo aquellos ciudadanos no musulmanes que podrían participar de un ejército son los que están obligados a pagar este impuesto. Por consiguiente, todos aquellos ciudadanos no musulmanes cuya condición o situación personal los eximiría de ir a la guerra, están legalmente exentos del pago del yizia, como las mujeres, los que no hayan alcanzado la madurez, los ancianos, los hombres enfermos o inválidos, los sacerdotes y los monjes. Ni en el Corán ni en la Sunnah auténtica se determina la cuota a pagar en este impuesto, pero sí está establecido que se trata de una cantidad menor que el zakat (uno de los pilares del Islam) que están obligados a pagar los musulmanes y del que, por ser un deber religioso específicamente islámico, están naturalmente exentos los no musulmanes. Algunos orientalistas sugirieron equivocadamente que algunas conversiones al Islam habrían ocurrido para evitar pagar este impuesto, pero tal afirmación es falsa, porque si un no musulmán que paga el Yizia se convirtiera al Islam, tendría que pagar el zakat, que es más elevado.
El versículo 29 de la sura At-Tawba (9:29), sura medinense, se encuentra en el yuz 10, en la página 191 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 29
Al-Mujtasar
Luchen entonces, creyentes, contra los incrédulos que los han agredido porque no creen en Al-lah como su Señor sin copartícipe alguno, no creen en el Día del Juicio, no se apartan de lo que Al-lah y Su Mensajero han prohibido (como la carroña, la carne de cerdo, el alcohol y la usura), y que no se someten a lo que Al-lah ha establecido como ley sagrada, entre los judíos y los cristianos (a menos que paguen un impuesto con humildad).
Se refieren a las aleyas 27 a 31 de la sura At-Tawba (página 191 del mushaf).
1. Las aleyas muestran que el corazón puede preocuparse por las formas de obtener el sustento, y esto no contradice confiar en Al-lah.
2. Las aleyas muestran que el sustento no se debe al esfuerzo, sino que es una bendición de Al-lah que controla su distribución.
3. El impuesto del Yizia es una de las tres opciones que el Islam ofrece a sus enemigos, siendo el objetivo de las tres opciones el fortalecer a los musulmanes.
4. Algunos judíos asociaron copartícipes con Al-lah y no reconocieron Su grandeza, ¡glorificado sea!
Otras traducciones del versículo 29
Combatid a quienes no creen en Al-lah ni en el Día de la Resurrección, no respetan lo que Al-lah y Su Mensajero han prohibido y no siguen la religión verdadera (del islam) de entre los judíos y cristianos (que os agredieron) hasta que paguen el impuesto de la yizia302de propia mano y con humildad.
Notas
[302] La yizia o jiziah es un impuesto que los cristianos o judíos que no quieran abrazar el islam deben pagar si viven en un estado islámico. Este impuesto, que es un poco inferior al azaque que tienen que pagar los musulmanes, les garantiza protección y libertad de culto, mientras que quedan exentos de la obligación de luchar; además, están dispensados de pagarlo las mujeres, los niños, los ancianos, los enfermos o inválidos, los sacerdotes y los monjes.
Combatan a quienes no creen en Al-lah ni en el Día de la Resurrección, no respetan lo que Al-lah y Su Mensajero han prohibido y no siguen la religión verdadera (del Islam) de entre los judíos y cristianos (que los agredieron) hasta que paguen el impuesto de la yizia302de propia mano y con humildad.
Notas
[302] La yizia o jiziah es un impuesto que los cristianos o judíos que no quieran abrazar el Islam deben pagar si viven en un Estado islámico. Este impuesto, que es un poco inferior al azaque que tienen que pagar los musulmanes, les garantiza protección y libertad de culto, mientras que quedan exentos de la obligación de luchar; además, están dispensados de pagarlo las mujeres, los niños, los ancianos, los enfermos o inválidos, los sacerdotes y los monjes.
¡Combatid conta quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!
Las raíces de las palabras del versículo 29
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
También para los que hacen caridad solo para ser vistos por la gente, y no creen [de corazón] en Dios ni en el Día del Juicio Final. ¡Quien tome al demonio por compañero, qué pésimo es su consejero!
Los que te presentan excusas para no alistarse [en el ejército] no creen en Dios ni en el Día del Juicio, sus corazones están llenos de dudas, y por sus dudas vacilan.
Cuando se les presentó el Mensajero de Dios corroborando lo que ya se les había revelado [la Torá], algunos se rebelaron contra el Libro de Dios como si no supieran [lo que contenía].
Van a ser probados en sus bienes materiales y en sus personas. Oirán ofensas de aquellos que han recibido el Libro antes que ustedes y de los idólatras. Pero tengan paciencia, temor de Dios, y sepan que esto requiere entereza.
¡Oh, creyentes! No tomen por aliados a quienes toman a burla y broma su religión, sean gente del Libro o de los que niegan la verdad. Tengan temor de Dios si es que son creyentes.