Pregúntales [¡Oh, Mujámmad!, a los idólatras de tu pueblo]: “¿[Qué argumentos tienen para afirmar] Que tu Señor tiene hijas mujeres y ellos los hijos varones?”1
El versículo 149 de la sura As-Saffat (37:149), sura mecana, se encuentra en el yuz 23, en la página 451 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 149
Al-Mujtasar
¡Mujámmad! Entonces, pregunta a estos idólatras: “¿Atribuyen a Al-lah hijas que ustedes no aman, mientras se atribuyen hijos a quienes aman? ¿Qué tipo de distribución es esta?
Se refieren a las aleyas 127 a 153 de la sura As-Saffat (página 451 del mushaf).
1. La costumbre divina de Al-lah que nunca cambiará es: salvar a los creyentes y destruir a los incrédulos.
2. Es necesario prestar atención y aprender de los resultados de aquellos que rechazaron a los mensajeros, de modo que lo que sea que les haya acontecido, no nos sobrevenga.
3. Está permitido en la Sharia echar suertes o hacer un sorteo, ya que Al-lah dijo: “Y él echó a suertes y estuvo entre los perdedores”.
Otras traducciones del versículo 149
Pregúntales (a los idólatras, ¡oh, Muhammad!) si creen que tu Señor iba a tener hijas (ya que según ellos los ángeles eran hijas de Al-lah), mientras que ellos prefieren a los hijos.
Pregúntales (a los idólatras, ¡oh, Muhammad!) si creen que tu Señor iba a tener hijas (ya que según ellos los ángeles eran hijas de Al-lah), mientras que ellos prefieren a los hijos.
¡Pregúntales, pues, si tu Señor tiene hijas como ellos tienen hijos,
Las raíces de las palabras del versículo 149
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Luego [a pesar de estos milagros] se endurecieron sus corazones como piedras, o más duros aún, porque de algunas piedras brotan ríos, otras se parten y pasa agua a través de ellas, y otras se derrumban por temor a Dios; pero [sepan que] Dios no está desatento de lo que hacen.
¿Acaso no te sorprende la actitud de aquellos a quienes se les dijo: “No tienen permiso para combatir ahora, sino que cumplan la oración y hagan caridades?” Pero cuando se les llamó a combatir, algunos de ellos temieron a la gente como se debe temer a Dios o aún más, y dijeron: “¡Señor nuestro! ¿Por qué nos llamas a combatir? Si lo dejaras para más tarde…”. Diles: “El goce de la vida mundanal es pasajero; en cambio, la otra vida es superior para los piadosos, en la que no serán tratados injustamente en lo más mínimo.
No hubo pueblo que al momento de azotarles el castigo, les haya beneficiado creer en ese instante, excepto el pueblo de Jonás. Cuando creyeron los salvé del castigo humillante en esta vida y los dejé disfrutar algún tiempo más.