salvo a quienes busquen asilo en un pueblo con el que tengan un pacto [de no agresión], o con aquellos que están apesadumbrados por tener que combatirlos o combatir a su propia gente. [A ellos no los combatan porque] si Dios hubiera querido, les habría otorgado valor de combatir contra ustedes. Si ellos los dejan tranquilos, no los combaten y proponen la paz, sepan que Dios no los autoriza a agredirlos.
El versículo 90 de la sura An-Nisa (4:90), sura medinense, se encuentra en el yuz 5, en la página 92 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 90
Al-Mujtasar
A excepción de aquellos con quienes ustedes tengan un pacto de no agresión, o aquellos que no desean combatirlos ni combatir a los suyos. Si Al-lah lo hubiese querido, les habría dado la hegemonía y ellos los habrían combatido. Acepten esta tregua que Al-lah les ofrece y no se enfrenten a ellos, ni los ajusticien ni capturen. Si ellos los dejan tranquilos y no los combaten y proponen la paz, sepan que Al-lah no los autoriza a agredirlos.
Se refieren a las aleyas 87 a 91 de la sura An-Nisa (página 92 del mushaf).
1. La indecisión respecto a algunos hipócritas lleva a los creyentes a discrepar sobre la actitud que se debe adoptar frente a ellos.
2. Se explica la actitud que se debe adoptar hacia los hipócritas según el caso, así como el interés que puede existir en mantener la paz con ellos o combatirlos.
3. El Islam manifiesta su sentido de la justicia negándose a perseguir a los hipócritas que no causen perjuicio.
4. La lucha por la causa de Al-lah pone en evidencia a los hipócritas, ya que se quedan al margen e inventan excusas para no combatir.
Otras traducciones del versículo 90
Pero no luchéis contra quienes se alíen con gentes con las que mantenéis un acuerdo de paz o contra quienes lleguen a vosotros con el corazón apesadumbrado por tener que luchar contra vosotros o contra su propia gente. Si Al-lah hubiera querido, les habría dado poder sobre vosotros y os habrían combatido. Mas, si se mantienen al margen, no os combaten y os proponen la paz, entonces Al-lah no permite que toméis acciones contra ellos.
Pero no luchen contra quienes se alíen con gentes con las que (ustedes) mantienen un acuerdo de paz o contra quienes lleguen a ustedes con el corazón apesadumbrado por tener que luchar contra ustedes o contra su propia gente. Si Al-lah hubiera querido les habría dado poder sobre ustedes y los habrían combatido. Mas si se mantienen al margen, no los combaten y les proponen la paz, entonces Al-lah no permite que tomen acciones contra ellos.
a menos que sean aliados de gente con la que os una un pacto, o que vengan a vosotros con el ánimo oprimido por tener que combatir contra vosotros o contra su propia gente. Si Alá hubiera querido, les habría dado poder sobre vosotros y habrían combatido contra vosotros. Si se mantienen aparte, si no combaten contra vosotros y os ofrecen someterse, entonces no tendréis justificación ante Alá contra ellos.
Las raíces de las palabras del versículo 90
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Pero cuando hayan pasado los meses sagrados, ejecuten a esos idólatras dondequiera que los encuentren. [Para lograrlo] captúrenlos, sítienlos y acéchenlos en todo lugar. Pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el zakat, déjenlos en paz. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
No es propio de un creyente matar a otro creyente, salvo que sea por accidente. Quien mate a un creyente accidentalmente deberá liberar a un esclavo creyente y pagar una indemnización a la familia de la víctima, a menos que ésta la condone. Si [quien muere accidentalmente] era creyente y pertenecía a un pueblo enemigo, [el que causó la muerte accidental] deberá liberar un esclavo creyente. Pero si pertenecía a un pueblo con el que se tiene un pacto [de no agresión], deberá pagarle la indemnización a la familia de la víctima y liberar a un esclavo creyente. Y quien no esté en condiciones [económicas] de hacerlo [o no encuentre,] deberá ayunar dos meses consecutivos para alcanzar el perdón de Dios. Dios todo lo sabe, es Sabio.
Los creyentes que emigraron, contribuyeron con sus bienes y combatieron por la causa de Dios, son aliados de aquellos que les dieron refugio y socorro. En cambio, a quienes no emigraron no tienen la obligación de socorrerlos hasta que emigren. Pero si piden que los auxilien para preservar su religión, deben hacerlo, salvo que para ello tengan que enfrentarse a un pueblo con quienes mantienen un pacto. Dios ve bien lo que hacen.