kullu l-ṭaʿāmi kāna ḥillan libanī is'rāīla illā mā ḥarrama is'rāīlu ʿalā nafsihi min qabli an tunazzala l-tawrātu qul fatū bil-tawrāti fa-it'lūhā in kuntum ṣādiqīna
Traducción
Antes que fuera revelada la Torá, todos los alimentos eran lícitos para el pueblo de Israel, salvo lo que Israel1 se había vedado a sí mismo. Diles: “Traigan la Torá y léanla, si es verdad lo que dicen”.
El versículo 93 de la sura Al Imran (3:93), sura medinense, se encuentra en el yuz 4, en la página 62 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 93
Al-Mujtasar
Todos los alimentos eran lícitos para el pueblo de Israel y no les era ilícito más que lo que Jacob se había prohibido a sí mismo antes de la revelación de la Torá. Esta verdad es contraria a lo que esgrimen los judíos, que pretenden que algunos alimentos son declarados ilícitos en la Torá. Profeta, diles: Traigan la Torá y léanla, si es que son honestos en sus dichos. Se quedaron estupefactos frente a esta revelación y se abstuvieron de traer el Libro. He aquí un ejemplo que ilustra las invenciones y alteraciones a que ha sido sometida la Torá.
Se refieren a las aleyas 92 a 100 de la sura Al Imran (página 62 del mushaf).
1. Una de las tergiversaciones de la Torá es que los que la editaron pretenden que la prohibición que se impuso Jacob en relación al consumo de ciertos alimentos ha sido revelada por la Torá.
2. El lugar de culto más importante y el más noble es la Casa Sagrada, ya que fue la primera casa consagrada a la adoración de Al-lah y posee características específicas que no se encuentran en ningún otro templo.
3. Al-lah menciona la obligación de cumplir con la Peregrinación Mayor en los términos más estrictos, a fin de subrayar su carácter obligatorio.
Otras traducciones del versículo 93
Todos los alimentos eran lícitos para los hijos de Israel, excepto lo que el propio Israel (Jacob) prohibió para sí antes de que la Torá fuera revelada. Diles (¡oh, Muhammad!): «Traed la Torá y leedla111 si sois veraces (cuando decís que fue Al-lah quien le prohibió tales alimentos)».
Notas
[111] La Tora demuestra que todos los alimentos eran lícitos para los judíos antes de su revelación, y que Al-lah les prohibió después varios alimentos como castigo, debido a su iniquidad y transgresión. Si Jacob se prohibió a sí mismo la carne de camello y su leche antes de la revelación de la Torá, fue para cumplir la promesa que Le hizo a Al-lah, cuando Jacob estaba muy enfermo, de dejar de tomar los mejores alimentos existentes si Él lo curaba de su afección. Aunque este tipo de votos o promesas no son recomendables actualmente, eran prácticas comunes entonces y completamente lícitas.
Todos los alimentos eran lícitos para los hijos de Israel, excepto lo que el propio Israel (Jacob) prohibió para sí antes de que la Torá fuera revelada. Diles (¡oh, Muhammad!): “Traigan la Torá y léanla111 si son veraces (cuando dicen que fue Al-lah quien le prohibió tales alimentos)”.
Notas
[111] La Torá demuestra que todos los alimentos eran lícitos para los judíos antes de su revelación y que Al-lah les prohibió después varios alimentos como castigo, debido a su iniquidad y transgresión. Si Jacob se prohibió a sí mismo la carne de camello y su leche antes de la revelación de la Torá, fue para cumplir la promesa que Le hizo a Al-lah cuando estaba muy enfermo, de dejar de tomar los mejores alimentos existentes si Él lo curaba de su afección. Aunque este tipo de votos o promesas no son recomendables actualmente, eran prácticas comunes entonces y completamente lícitas.
Antes de que fuera revelada la Tora, todo alimento era lícito para los Hijos de Israel, salvo lo que Israel se había vedado a sí mismo. Di: «Si es verdad lo que decís., ¡traed la Tora y leedla!»,
Las raíces de las palabras del versículo 93
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Dile [¡Oh, Mujámmad!] a quien sea enemigo del ángel Gabriel, que él es quien descendió la revelación a tu corazón con la anuencia de Dios, confirmando los mensajes anteriores, como guía y buena nueva para los creyentes.
[Dijo Jacob:] “No lo enviaré hasta que me juren solemnemente por Dios que lo traerán de regreso, a menos que se vean impedidos por fuerza mayor”. Cuando hicieron el juramento les dijo: “Dios es testigo de este compromiso”.
La verdadera virtud no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente [durante la oración], sino que es piadoso quien cree en Dios, el Día del Juicio, los ángeles, el Libro, los Profetas; hace caridad, a pesar del apego [que tiene por los bienes materiales], a los parientes, los huérfanos, los pobres, los viajeros insolventes, los mendigos, y colabora para liberar esclavos y cautivos. [Tiene piedad quien] hace la oración prescrita, paga el zakat, cumple con los compromisos contraídos, es paciente en la estrechez, la adversidad y los momentos difíciles de lucha. Ésos son los veraces en su fe y los verdaderos piadosos.