wa-idh qāla mūsā liqawmihi inna l-laha yamurukum an tadhbaḥū baqaratan qālū atattakhidhunā huzuwan qāla aʿūdhu bil-lahi an akūna mina l-jāhilīna
Traducción
Y [recuerden] cuando Moisés dijo a su pueblo: “Dios les ordena degollar una vaca”. Dijeron: “¿Acaso te burlas de nosotros?” Dijo [Moisés]: “¡Que Dios me proteja de contarme entre los ignorantes!”
El versículo 67 de la sura Al-Baqara (2:67), sura medinense, se encuentra en el yuz 1, en la página 10 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 67
Al-Mujtasar
Recuerden lo que sucedió entre sus ancestros y Moisés, cuando les informó que Al‑lah les ordenaba sacrificar una vaca. En lugar de aprestarse a obedecer, dijeron con terquedad: “¿Te burlas de nosotros?” Moisés u les respondió: “Tomo a Al‑lah por testigo de que no soy de los que mienten sobre Al‑lah ni de los que se burlan de las personas.”
Se refieren a las aleyas 62 a 69 de la sura Al-Baqara (página 10 del mushaf).
1. La sentencia enunciada en la primera aleya concierne a la época anterior a la llegada del profeta Mujámmad r, ya que después de su venida, la única religión aceptada por Al‑lah es el Islam, conforme al aleya en la que Al‑lah dijo: Y el que desee adoptar una religión que no sea el Islam no será aceptado, y estará entre los perdedores en el Más Allá. [Corán 3:85].
2. Cuando se trata de ciertos pecados, Al‑lah adelanta el castigo en esta vida terrenal antes que en el Más Allá para que este sirva de recordatorio a las personas y de freno que les impida desobedecer las órdenes de Al‑lah.
3. Aquel que se autoimpone rigor e incordio cuando la legislación le otorga amplio margen de acción, puede verse castigado por la imposición de leyes divinas aún más rigurosas.
Otras traducciones del versículo 67
Y (recordad, ¡oh, hijos de Israel!) cuando Moisés dijo a su pueblo: «Al-lah os ordena que degolléis una vaca». Estos replicaron (con arrogancia): «¿Te estás burlando de nosotros?». (Moisés) contestó: «¡Al-lah me libre de estar entre los ignorantes!».
Y (recuerden, ¡oh, hijos de Israel!) cuando Moisés dijo a su pueblo: “Al-lah les ordena que degüellen una vaca”. Estos replicaron: “¿Te estás burlando de nosotros?”. (Moisés) contestó: “¡Al-lah me libre de estar entre los ignorantes!”.
Y cuando Moisés dijo a su pueblo: «Alá os ordena que sacrifiquéis una vaca». Dijeron: «¿Nos tomas a burla?» Dijo: «¡Alá me libre de ser de los ignorantes!»,
Las raíces de las palabras del versículo 67
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Si existiera un libro revelado que pudiera mover las montañas, abrir la tierra o hacer hablar a los muertos, ése sería el Corán. Pero todos los asuntos dependen del decreto de Dios. ¿Acaso no saben los creyentes que si Dios quisiera guiaría a todas las personas? Los que se niegan a creer seguirán padeciendo calamidades que azotarán a su territorio y a sus alrededores por su incredulidad, hasta que les llegue el castigo que Dios les ha advertido. Dios no quebranta Sus promesas.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Y [recuerden] cuando Moisés dijo a su pueblo: “¡Oh, pueblo mío! Han sido injustos con ustedes mismos al adorar al becerro. Arrepiéntanse ante su Señor y dense muerte unos a otros. Eso será lo mejor ante su Creador”. Luego Él aceptó su arrepentimiento, porque Él es el Indulgente, el Misericordioso.
Dios les ordena que restituyan a sus dueños originales lo que se les haya confiado, y que cuando juzguen entre las personas lo hagan con equidad. ¡Qué excelente es aquello a lo que Dios los convoca! Dios todo lo oye, todo lo ve.
[Reflexionen sobre] cuando Moisés dijo a su pueblo: “¡Oh, pueblo mío! Recuerden las bendiciones que Dios les concedió al hacer que surgieran entre ustedes Profetas y poderosos, y los bendijo con gracias que no concedió a nadie de sus contemporáneos.
Moisés le dijo a su pueblo: “Recuerden las bendiciones de Dios para con ustedes cuando los salvó de las huestes del Faraón, quienes los sometían a castigos crueles, degollaban a sus hijos varones y dejaban con vida a sus hijas mujeres. Eso era una dura prueba de su Señor para ustedes”.
[Recuerden] cuando Moisés dijo a su pueblo: “¡Pueblo mío! ¿Por qué me maltratan a pesar de saber que soy el Mensajero que Dios les ha enviado?” Cuando [su pueblo] se alejó [del Mensaje], Dios desvió sus corazones [alejándolos de la guía]. Dios no guía a los perversos.