wa-atimmū l-ḥaja wal-ʿum'rata lillahi fa-in uḥ'ṣir'tum famā is'taysara mina l-hadyi walā taḥliqū ruūsakum ḥattā yablugha l-hadyu maḥillahu faman kāna minkum marīḍan aw bihi adhan min rasihi fafid'yatun min ṣiyāmin aw ṣadaqatin aw nusukin fa-idhā amintum faman tamattaʿa bil-ʿum'rati ilā l-ḥaji famā is'taysara mina l-hadyi faman lam yajid faṣiyāmu thalāthati ayyāmin fī l-ḥaji wasabʿatin idhā rajaʿtum til'ka ʿasharatun kāmilatun dhālika liman lam yakun ahluhu ḥāḍirī l-masjidi l-ḥarāmi wa-ittaqū l-laha wa-iʿ'lamū anna l-laha shadīdu l-ʿiqābi
Traducción
Completen la peregrinación mayor y menor en honor a Dios. Pero en caso de que algo les impida completarla, sacrifiquen el animal que puedan como ofrenda. No se rasuren la cabeza hasta que la ofrenda llegue al lugar de sacrificio. Si alguien está enfermo o sufre una dolencia en su cabeza [y se rasura] deberá expiar ayunando1 o dando limosna2 o sacrificando3. Si hay seguridad [en el camino], entonces quien haga la peregrinación menor [durante los meses4 de la peregrinación mayor] y luego la peregrinación mayor, que sacrifique la ofrenda según sus posibilidades, y si no encuentra qué sacrificar o no dispone de medios, deberá ayunar tres días durante la peregrinación y siete a su regreso [a su lugar de origen]: en total diez días. Esto es para quienes no viven en las proximidades de la Mezquita Sagrada. Cumplan con los ritos y sepan que Dios es severo en el castigo.
Notas
[1] Tres días.
[2] Para alimentar a seis pobres.
[3] Un cordero.
[4] Que son Shawal, Dhul-Qa’dah y diez días del mes de Dhul-Jíyyah.
El versículo 196 de la sura Al-Baqara (2:196), sura medinense, se encuentra en el yuz 2, en la página 30 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 196
Al-Mujtasar
Completen la Peregrinación Mayor y Menor una vez que la comiencen, sin otro deseo que obtener la complacencia de Al‑lah. Si no pueden realizar la peregrinación por causa de enfermedad o la amenaza de enemigos, deben sacrificar en ofrenda (hadi) un animal de pastoreo (camello, vaca o cordero) que les sea fácil conseguir para salir del estado del peregrino. No se rasuren ni corten el cabello antes de que la ofrenda llegue al lugar del sacrificio. Si se le impide al peregrino entrar al Santuario, que realice el sacrificio allí mismo donde lo detuvieron y en ese mismo momento. Si puede acceder al Santuario, que realice el sacrificio en su interior el Día del Sacrificio (yawmu n-najri) o uno de los cuatro días siguientes (aiamu t-tashriq). Aquellos que estén enfermos o sufran algún mal relacionado con el cabello, como por ejemplo piojos, no obran mal al rasurarse, pero deben compensarlo ayunando tres días, alimentando seis pobres del Santuario u ofrendando una oveja que será luego distribuida entre los pobres del Santuario. Si su vida no corre peligro, aquel que realiza además la Peregrinación Menor durante los meses de la Peregrinación Mayor y se atiene a las prohibiciones dictadas para el estado de sacralización antes de sacralizarse para la Peregrinación Mayor, que sacrifique un cordero que pueda obtener fácilmente o que siete personas se asocien a él para sacrificar un camello o una vaca. Si no le es posible realizar un sacrificio, en su lugar debe ayunar tres días en La Meca y siete días más una vez que haya regresado a su hogar, de forma que el total de días de ayuno sea diez. Este tipo de peregrinación (tamattu’) tiene la obligación de sacrificar una ofrenda o de ayunar en el caso de no poder sacrificar, y pueden realizarla aquellos que no viven en la proximidad del Santuario. En efecto, los que viven en el Santuario o próximos a él no tienen necesidad de realizar este tipo de peregrinación, ya que es suficiente para ellos, mientras aguardan a la Peregrinación Mayor, realizar circunvalaciones (tawaf) en lugar de la Peregrinación Menor. Teman a Al‑lah siguiendo lo que Él ha prescrito y no transgredan sus límites. Sepan que Al‑lah castiga a aquellos que Lo desobedecen.
Se refieren a las aleyas 191 a 196 de la sura Al-Baqara (página 30 del mushaf).
1. La finalidad de la lucha por la causa de Al‑lah es conseguir que el juicio de Al‑lah sea el que juzgue, y eliminar aquello que impida que la gente pueda conocer la verdad y practicarla si lo decide.
2. Abandonar la lucha por la causa de Al‑lah y no participar en ella, contribuye a la decadencia de la comunidad, ya que conduce a su debilitamiento y atiza la avidez de sus enemigos.
3. Es obligatorio completar la Peregrinación Mayor y Menor una vez comenzadas, pero está permitido abandonar el estado de sacralidad del peregrino sacrificando una ofrenda para aquellos que se ven impedidos de acceder al Santuario.
Otras traducciones del versículo 196
Y realizad las peregrinaciones del hajj y del ‘umrah sinceramente por Al-lah. Pero si algo os impidiera completarlas (tras haber manifestado vuestra intención de hacerlo), sacrificad el animal que podáis (un camello, una vaca, una cabra o una oveja) como ofrenda. No os afeitéis la cabeza (acción que se lleva a cabo para poner fin al estado de consagración68 con el que deben realizarse ambas peregrinaciones) hasta que el animal llegue al lugar del sacrificio. Y si uno de vosotros estuviera enfermo o padeciera un problema en el cuero cabelludo (y, por ello, tuviese que rasurarse antes la cabeza), que compense (el haberse afeitado antes de tiempo) con (tres) días de ayuno o bien con comida para (seis) pobres o bien con el sacrificio de un animal (un camello, una vaca, una cabra o una oveja). Y cuando os sintáis seguros y podáis completar los ritos sin temor, aquel que realice la peregrinación del ‘umrah y del hajj (con una interrupción entre ambas peregrinaciones) que sacrifique el animal que pueda (de entre los mencionados anteriormente) como ofrenda; y quien no tenga los medios para hacerlo que ayune tres días durante la peregrinación y siete a su regreso: diez días en total. Esta (combinación de las dos peregrinaciones con la debida ofrenda o el ayuno correspondiente) es para el peregrino que no habita en las proximidades de la Mezquita Sagrada. Temed a Al-lah y sabed que Su castigo es severo.
Notas
[68] Antes de realizar las peregrinaciones del hajj o del ‘umrah, el peregrino debe entran en el estado de consagración o ihram en uno de los puntos designados para ello (o miqat) cercanos a la ciudad de La Meca. Para entrar en dicho estado se pronuncia en voz alta la intención de realizar la peregrinación y, a partir de dicho momento, el hombre no debe vestir ninguna prenda cosida (por lo que viste dos toallas o dos sábanas que no estén bordadas; mientras que la mujer no debe usar guantes ni cubrirse el rostro con un niqab) y se le prohíben diversas acciones como: cortarse el pelo o las uñas, ponerse perfume, mantener relaciones sexuales, pelearse, cazar, etc. Una vez acabados los ritos, se sale de dicho estado cortándose el pelo o afeitándose la cabeza (esto último solo en el caso del hombre). El incumplimiento de las prohibiciones mencionadas puede invalidar la peregrinación.
Y realicen las peregrinaciones del Hayy y del ‘Umrah sinceramente por Al-lah. Pero si algo les impidiera completarlas (tras haber manifestado su intención de hacerlo), sacrifiquen el animal que puedan (un camello, una vaca, una cabra o una oveja) como ofrenda. No se afeiten la cabeza (acción que se lleva a cabo para poner fin al estado de consagración68 con el que deben realizarse ambas peregrinaciones) hasta que el animal llegue al lugar del sacrificio. Y si uno de ustedes estuviera enfermo o padeciera un problema en el cuero cabelludo (y, por ello, tuviese que rasurarse antes la cabeza), que compense (el haberse afeitado antes de tiempo) con (tres) días de ayuno o bien con comida para (seis) pobres o bien con el sacrificio de un animal (un camello, una vaca, una cabra o una oveja). Y cuando se sientan seguros y puedan completar los ritos sin temor, aquel que realice la peregrinación del ‘Umrah y del Hayy (con una interrupción entre ambas peregrinaciones) que sacrifique el animal que pueda (de entre los mencionados anteriormente) como ofrenda; y quien no tenga los medios para hacerlo, que ayune tres días durante la peregrinación y siete a su regreso: diez días en total. Esta (combinación de las dos peregrinaciones con la debida ofrenda o el ayuno correspondiente) es para el peregrino que no habita en las proximidades de la Mezquita Sagrada. Teman a Al-lah y sepan que Su castigo es severo.
Notas
[68] Antes de realizar las peregrinaciones del Hayy o del ‘Umrah, el peregrino debe entran en el estado de consagración o ihram en uno de los puntos designados para ello (o miqat) cercanos a la ciudad de La Meca. Para entrar en dicho estado se pronuncia en voz alta la intención de realizar la peregrinación y, a partir de dicho momento, el hombre no debe vestir ninguna prenda cosida (por lo que viste dos toallas o dos sábanas que no estén bordadas; mientras que la mujer no debe usar guantes ni cubrirse el rostro con un niqab) y se le prohíben diversas acciones como: cortarse el pelo o las uñas, ponerse perfume, mantener relaciones sexuales, pelearse, cazar, etc. Una vez acabados los ritos, se sale de dicho estado cortándose el pelo o afeitándose la cabeza (esto último solo en el caso del hombre). El incumplimiento de las prohibiciones mencionadas puede invalidar la peregrinación.
Llevad a cabo la peregrinación mayor y la menor por Alá. Pero, si os veis impedidos, ofreced una víctima conforme a vuestros medios. No os afeitéis la cabeza hasta que la víctima llegue al lugar del sacrificio. Si uno de vosotros está enfermo o tiene una dolencia en la cabeza, puede redimirse ayunando, dando limosna u ofreciendo un sacrificio. Cuando estéis en seguridad, quien aproveche para hacer la peregrinación menor, mientras llega el tiempo de la mayor, que ofrezca una víctima según sus posibilidades. Pero, si no encuentra qué ofrecer, deberá ayunar tres días durante la peregrinación mayor y siete a su regreso, esto es, diez completos. Esto atañe a aquél cuya familia no reside en las cercanías de la Mezquita Sagrada. ¡Temed a Alá! ¡Sabed que Alá es severo en castigar!
Las raíces de las palabras del versículo 196
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Narró Abu Yamrah Ibn Imran Ad Dubi: Le pregunté a Ibn Abbas acerca de la Mutaa (hacer umrah y hajj al mismo tiempo), me ordenó realizarla, le pregunté sobre el sacrificio (hadi) y me dijo: ¿Tienes algún camello, vaca u oveja propia o compartida con alguien más? algunas personas se han negado a…
سَأَلْتُ ابْنَ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ عَنِ الْمُتْعَةِ، فَأَمَرَنِي بِهَا، وَسَأَلْتُهُ عَنِ الْهَدْىِ، فَقَالَ فِيهَا جَزُورٌ أَوْ بَقَرَةٌ أَوْ شَاةٌ أَوْ شِرْكٌ فِي دَمٍ قَالَ وَكَأَنَّ نَاسًا كَرِهُوهَا…
De Abdullah Ibn Maaqal que dijo: "me senté con Kaab Ibn Uyra y le pregunté por el significado de esta aleya "Pagar un rescate (es decir Fidya) ..." [Corán, 2:196]. Él dijo: 'Fue revelada sobre mí específicamente, pero es aplicable a vosotros generalmente'. Dijo: 'Me llevaron ante el Mensajero de…
Narró Imran Ibn Husain -Al-lah este complacido con ambos-: "Se revelo la aleya de la "mutaah" (unir la umrah con el hajj) en el libro de Al-lah -el Altísimo- y la hicimos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- y no se reveló aleya alguna que la prohibiera y el Profeta no…
نَزَلَتْ آيَةُ الْمُتْعَةِ فِي كِتَابِ اللَّهِ - يَعْنِي مُتْعَةَ الْحَجِّ - وَأَمَرَنَا بِهَا رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ثُمَّ لَمْ تَنْزِلْ آيَةٌ تَنْسَخُ آيَةَ مُتْعَةِ الْحَجِّ وَلَمْ يَنْهَ عَنْهَا رَسُولُ…
[Y es un milagro de la creación que] no hay criatura que camine en la tierra o vuele con sus dos alas que no forme una comunidad igual que ustedes. No he omitido nada en el Libro. Todos [los seres humanos] serán resucitados ante su Señor [el Día del Juicio].
Cité a Moisés durante treinta noches que completé con diez noches más. El encuentro con su Señor duró cuarenta noches. [Antes de partir hacia la cita,] Moisés dijo a su hermano Aarón: “Ocupa mi lugar ante mi pueblo y ordena el bien, y no sigas el sendero de los corruptos”.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Solo se puede combatir en un mes sagrado si son atacados durante el mismo, y para las violaciones [que hayan cometido] apliquen el principio de retribución igualitaria; así que, si son agredidos, agredan tal como los agredieron [sin excederse]. Sigan las enseñanzas de Dios, y sepan que Dios está con los piadosos.
Dios no va a pedirles cuentas por los juramentos [que hagan] sin intención, pero sí [va a preguntarles] por los que hayan pronunciado reflexionando sobre su implicancia. En estos casos deberán expiarlos alimentando a diez pobres como alimentan a su familia, o dándoles vestimenta, o liberando a un esclavo. Quien no encuentre los medios [económicos para una de estas tres opciones] deberá ayunar tres días. Ésta es la expiación de los juramentos [si no los cumplen]. Sean cuidadosos con sus juramentos, pero cuando los hagan deben cumplirlos. Así es como Dios explica Su mensaje, para que sean agradecidos.
Son días contados [el mes de Ramadán]. Quien esté enfermo o de viaje y no ayune, deberá reponer posteriormente los días no ayunados. Quienes puedan [pero con mucha dificultad por la vejez] y no lo hagan, deberán alimentar a un pobre [por cada día no ayunado]. Pero quien voluntariamente alimente a más de un pobre, será más beneficioso para él. Y ayunar es mejor para ustedes, ¡si supieran!