Se ha establecido que cuando sientan la muerte acercarse y dejen bienes materiales, hagan un testamento a favor de sus padres y parientes en forma justa. Esto es una obligación para los piadosos1.
Notas
[1] La implicancia legal de este versículo fue abrogada, por la revelación en 4:11-12, que estipula porciones obligatorias en la herencia para los padres y parientes cercanos. Se permite dejar testamento, en especial para cubrir a los que no heredan por ley. Pero la validez del testamento está supeditada a las asignaciones exactas estipuladas en 4:11-12, y otros versículos del Corán que limitan la libertad del testador (para garantizar justicia) sin eliminarla. Si el testamento no se ajusta a la ley, se recurre a la conciliación entre los herederos (véase 2:182).
El versículo 180 de la sura Al-Baqara (2:180), sura medinense, se encuentra en el yuz 2, en la página 27 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 180
Al-Mujtasar
Cuando perciban la proximidad de la muerte, se les ordena que, si poseen un cierto patrimonio, redacten un testamento a favor de sus padres y parientes, conforme al límite decretado por la religión que es de un tercio del patrimonio. Este es un deber que deben cumplir aquellos que temen a Al‑lah. Este precepto estaba en vigor antes de la revelación de las aleyas que detallan cómo debe repartirse la herencia y quiénes son los beneficiarios.
Se refieren a las aleyas 177 a 181 de la sura Al-Baqara (página 27 del mushaf).
1. La virtud que Al‑lah ama es la concretización de la fe y la realización de obras piadosas. Aferrarse a las apariencias no es suficiente para Al‑lah.
2. La puesta en práctica de la ley de retribución prescrita por Al‑lah para el asesinato y otros crímenes menos graves, forma parte de las medidas que preservan y protegen la vida en una sociedad y disuaden de la agresión y la injusticia.
3. La importancia del testamento, particularmente de aquel que posee bienes que pretende legar a personas específicas, y la falta cometida por aquel que falsifica y cambia el testamento de un fallecido.
Otras traducciones del versículo 180
Se os ha prescrito que cuando se os presente la muerte y dejéis bienes, el testamento debe ser a favor de vuestros padres y parientes60, según lo razonable y justo. Este es un deber para los piadosos.
Notas
[60] Este precepto dejó de aplicarse al ser derogado por las aleyas 11 y 12 de la sura 4, ya que desde la revelación de estas últimas aleyas, a los herederos legítimos (básicamente padres, hijos y cónyuges) les corresponde una parte de herencia que fija la ley islámica, y el testador solo es libre de dejar en testamento la tercera parte de sus bienes, como máximo, a quienes no hereden por ley.
Se les ha prescrito que cuando se les presente la muerte y dejen bienes, el testamento debe ser a favor de sus padres y parientes60, según lo razonable y justo. Este es un deber para los piadosos.
Notas
[60] Este precepto dejó de aplicarse al ser derogado por las aleyas 11 y 12 de la sura 4, ya que desde la revelación de estas últimas aleyas, a los herederos legítimos (básicamente padres, hijos y cónyuges) les corresponde una parte de herencia que fija la ley islámica, y el testador solo es libre de dejar en testamento la tercera parte de sus bienes, como máximo, a quienes no hereden por ley.
Se os ha prescrito que, cuando uno de vosotros vea que va a morir dejando bienes, haga testamento en favor de sus padres y parientes más cercanos conforme al uso. Esto constituye un deber para los temerosos de Alá.
Las raíces de las palabras del versículo 180
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Oh, creyentes! Ante la inminencia de la muerte deben declarar su testamento ante dos testigos confiables conocidos, o bien dos extraños si están de viaje y les sobreviene la [agonía de la] muerte. Si dudan [del testimonio] de los testigos, reténganlos hasta después de la oración para que juren por Dios: “No pretendemos, con nuestro testimonio, ningún provecho personal ni beneficiar a un pariente. No ocultamos el testimonio que Dios nos ordenó declarar, porque de hacerlo nos contaríamos entre los pecadores”.