“¡Señor nuestro! Haz que nosotros nos entreguemos a Tu voluntad, y que nuestra descendencia también lo haga [como una nación de musulmanes]. Enséñanos nuestros ritos para la peregrinación y acepta nuestro arrepentimiento; Tú eres el Indulgente, el Misericordioso”.
El versículo 128 de la sura Al-Baqara (2:128), sura medinense, se encuentra en el yuz 1, en la página 20 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 128
Al-Mujtasar
Señor nuestro, haz que amemos ejecutar Tus órdenes, que seamos sumisos contigo y que no adoremos otros dioses más que a Ti. Haz que nuestra descendencia sea una comunidad sumisa ante Ti y enséñanos a adorarte. Perdona nuestras faltas y nuestros errores al obedecerte. Tú eres Quien acepta el arrepentimiento cuando Tus servidores se arrepienten, y eres misericordioso con ellos.
Se refieren a las aleyas 127 a 134 de la sura Al-Baqara (página 20 del mushaf).
1. El creyente piadoso no se contenta solo con realizar buenas obras. Al contrario, teme que sean rechazadas y por eso ruega a Al‑lah que las acepte.
2. La súplica de Abraham u, el padre de los profetas, fue aceptada ya que Al‑lah lo escuchó e hizo que el último de Sus profetas y el mejor de Sus mensajeros fuera un habitante de La Meca.
3. La religión de Abraham u es el monoteísmo puro que coincide con la naturaleza innata (al-fitrah), y solamente los que se oponen a su naturaleza innata la rechazan.
4. Está prescrito recomendar a nuestros descendientes que sigan la guía de Al‑lah y obtener de ella el compromiso de permanecer fiel y firmemente aferrado a la verdad.
Otras traducciones del versículo 128
»¡Señor!, haz que siempre estemos sometidos a Ti y que nuestros descendientes también sean una comunidad sometida a Ti; enséñanos nuestros ritos de adoración y perdónanos. En verdad, Tú eres Quien acepta siempre el arrepentimiento, el Misericordioso.
¡Señor!, haz que siempre estemos sometidos a Ti y que nuestros descendientes también sean una comunidad sometida a Ti; enséñanos nuestros ritos de adoración y perdónanos. En verdad, Tú eres Quien acepta siempre el arrepentimiento, el Misericordioso.
¡Y haz, Señor, que nos sometamos a Ti, haz de nuestra descendencia una comunidad sumisa a Ti, muéstranos nuestros ritos y vuélvete a nosotros! ¡Tú eres, ciertamente, el Indulgente, el Misericordioso!
Las raíces de las palabras del versículo 128
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Di [¡Oh, Mujámmad!]: “¡Oh, gente! Soy el Mensajero de Dios para todos ustedes. A Él pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, nada ni nadie merece ser adorado salvo Él, da la vida y la muerte”. Crean en Dios y en Su Mensajero y Profeta iletrado que cree en Dios y en Sus palabras, síganlo, pues así estarán bien guiados. …
Es Él Quien eligió de entre los que no sabían leer ni escribir un Mensajero para que les recite Sus preceptos, los purifique y les enseñe el Libro y la sabiduría; antes de ello se encontraban en un extravío evidente.
Aquellos que piden: “¡Señor nuestro! Agrácianos con cónyuges y descendientes que sean un motivo de alegría y tranquilidad para nosotros, y haz que seamos un ejemplo para los que tienen temor [de Dios]”.
Y [recuerda, ¡Oh, Mujámmad!] cuando Abraham dijo: “¡Señor mío! Haz que esta ciudad sea un lugar seguro, y protégeme junto a mi descendencia de caer en la adoración de ídolos.