El versículo 45 de la sura Al-Anbiya (21:45), sura mecana, se encuentra en el yuz 17, en la página 326 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 45
Al-Mujtasar
Mensajero, diles: “¡Pueblo! Solo les advierto sobre el castigo de Al-lah a través de la revelación divina de mi Señor”. Cuando se les advierte a los que hacen oídos sordos a la verdad sobre el castigo de Al-lah, no prestan atención.
Se refieren a las aleyas 45 a 57 de la sura Al-Anbiya (página 326 del mushaf).
1. Reconocer los errores propios tiene beneficio cuando existe el arrepentimiento real, y sea antes de que pase la oportunidad.
2. Se afirma el atributo de la justicia de Al-lah, y se niega que pueda cometer cualquier tipo de opresión.
3. La importancia de presentar buenas evidencias al invitar al Islam.
4. El perjuicio que conlleva el seguir a ciegas.
5. La progresión gradual en la lucha contra el mal; es necesario comenzar con lo que resulta más fácil de cambiar y luego con lo demás. Abraham u intentó persuadir a su pueblo para que se apartara del pecado por medio de palabras y evidencias en primer lugar, después se dispuso a actuar.
Otras traducciones del versículo 45
Diles (a los hombres, ¡oh Muhammad!): «Os advierto (del castigo de Al-lah) a través de Su revelación (el Corán)». Pero los sordos (que no quieren oír la verdad) no escuchan aunque se les advierta.
Diles (a los hombres, ¡oh Muhammad!): “Les advierto (del castigo de Al-lah) a través de Su revelación (el Corán)”. Pero los sordos (que no quieren oír la verdad) no escuchan aunque se les advierta.
Di: «Os advierto, en verdad, por la Revelación, pero los sordos no oyen el llamamiento cuando se les advierte».
Las raíces de las palabras del versículo 45
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A cada uno se le expondrá el registro de sus obras, y verás a los pecadores que por temor a su contenido dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de registro es éste, que no deja de mencionar nada, ni grande ni pequeño?” Encontrarán mencionado todo cuanto hayan cometido, pero tu Señor no oprimirá a nadie.
Dios no es injusto con nadie ni en el peso de la más ínfima partícula. Por el contrario, retribuye generosamente toda obra de bien, y concede de Su parte una recompensa magnánima.
“¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Dios la sacará a la luz [y les preguntará por ella]. Dios es Sutil, y está bien informado de lo que hacen.