El versículo 156 de la sura Al-An’am (6:156), sura mecana, se encuentra en el yuz 8, en la página 149 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 156
Al-Mujtasar
Este libro fue revelado para que los idólatras no puedan decir: “Al-lah solo reveló la Torá y el Evangelio a los judíos y a los cristianos que nos precedieron, pero no nos reveló ninguna escritura. No entendemos las escrituras ya que están en su idioma y no en el nuestro”.
Se refieren a las aleyas 152 a 157 de la sura Al-An’am (página 149 del mushaf).
1. No está permitido utilizar la riqueza de los huérfanos, excepto en favor de sus intereses. Su riqueza solo les será dada una vez que alcancen la edad de discernimiento.
2. Los caminos de extravío son muchos, pero solo el camino de Al-lah conduce a la salvación.
3. Seguir el Corán aprendiendo sus significados y poniéndolos en práctica es una de las formas más grandiosas de alcanzar la misericordia de Al-lah.
Otras traducciones del versículo 156
Y (lo hemos revelado) para que no podáis decir (vosotros que rechazáis la verdad): «(Solo) recibieron la revelación dos comunidades anteriores a nosotros (los judíos y cristianos), y nosotros no tenemos conocimiento de lo que estudiaron (pues no fueron reveladas en nuestra lengua)».
Y (lo hemos revelado) para que no puedan decir (ustedes que rechazan la verdad): “(Solo) recibieron la revelación dos comunidades anteriores a nosotros (los judíos y los cristianos), y nosotros no tenemos conocimiento de lo que estudiaron (pues no fueron reveladas en nuestra lengua)”.
No sea que dijerais: «Sólo se ha revelado la Escritura a dos comunidades antes que a nosotros y no nos preocupábamos de lo que ellos estudiaban».
Las raíces de las palabras del versículo 156
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Para que no digan cuando les acontezca una desgracia, a causa de las acciones malas que hicieron con sus propias manos: “¡Señor nuestro! Si nos hubieras mandado un Mensajero, habríamos acatado Tus órdenes y nos hubiéramos contado entre los creyentes”.
[Los incrédulos] juraron por Dios que si se les presentaba un [Profeta] amonestador, serían más encaminados que ninguna otra comunidad; pero cuando se les presentó un amonestador, no hicieron sino aumentar su rechazo.