wa-anzala alladhīna ẓāharūhum min ahli l-kitābi min ṣayāṣīhim waqadhafa fī qulūbihimu l-ruʿ'ba farīqan taqtulūna watasirūna farīqan
Traducción
Luego hizo salir de sus fortalezas a la gente del Libro1 que había ayudado [a los idólatras], e infundió el terror en sus corazones. Por Su orden unos fueron ejecutados y otros hechos prisioneros2.
Notas
[1] Los judíos de Banu Quraidhah, que traicionaron su pacto de no agresión ni colaboración con los enemigos, y ayudaron a los aliados contra los musulmanes.
[2] Los judíos de Banu Quraidhah habían firmado un pacto con los musulmanes de defenderse mutuamente en caso de agresión extranjera, y no solamente no lo cumplieron, sino que confabularon con los idólatras para exterminar a los musulmanes, ya que habían acordado con los idólatras atacar Medina cuando estuviera desprotegida y matar a quienes quedaran en ella, que eran unos pocos guardias y miles de mujeres, niños y ancianos, lo que hubiera significado un genocidio. Por lo que fueron juzgados y condenados por planear y confabularse para cometer un genocidio. Cuando los judíos de Banu Quraidhah se rindieron, rechazaron arrogantemente que el Profeta Mujámmad r los juzgara, y pidieron que Sa’ad Ibn Mu’ad, quien había sido un aliado de ellos antes de convertirse al Islam, juzgara sobre su caso de acuerdo con las leyes de la Torá, pensando que este juzgaría a su favor, pero Sa’ad los condenó.
El versículo 26 de la sura Al-Ahzab (33:26), sura medinense, se encuentra en el yuz 21, en la página 421 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 26
Al-Mujtasar
Al-lah hizo salir a la gente del Libro, que había ayudado a los incrédulos, de las fortalezas en las que se protegían de su enemigo, e infundió el terror en sus corazones. Un grupo de ellos fueron ejecutados y otros fueron hechos prisioneros.
Se refieren a las aleyas 23 a 30 de la sura Al-Ahzab (página 421 del mushaf).
1. Los Compañeros del Mensajero de Al-lah r han sido elogiados, lo que representa un gran honor para ellos.
2. Cuando son temerosos de Al-lah, su socorro y ayuda provienen de donde menos lo esperan.
3. El resultado de la traición para los que apoyaron a los aliados fue terrible.
4. El hecho de que las esposas del Profeta r hayan elegido la complacencia de Al-lah y Su Mensajero por sobre los placeres de este mundo, es una prueba sólida de su fe.
Otras traducciones del versículo 26
E hizo que aquellos que las apoyaron de entre los judíos (que vivían en las proximidades de Medina)803 saliesen de sus fortalezas, e infundió terror en sus corazones; a unos los matasteis y a otros los hicisteis prisioneros.
Notas
[803] Se refiere a los judíos de la tribu de Banu Quraidha que traicionaron al profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— rompiendo su pacto de defender a los creyentes contra una agresión extranjera. Dicha tribu se alió con las otras tribus de incrédulos que habían acampado fuera de Medina para atacar la ciudad cuando esta se encontrase desprotegida con el fin de exterminar a las mujeres, niños y ancianos que había en su interior, así como a los pocos guardias que velaban por ellos. Al acabar la contienda, el profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— se dirigió a la tribu de Banu Quraidha. Estos se rindieron con la condición de que un antiguo amigo y aliado de ellos que había aceptado el islam, Sa’ad bin Mu’adh, dictaminase sobre ellos, pues pensaban que este perdonaría sus vidas. Sin embargo, Sa’ad dictaminó que los hombres fueran ejecutados y las mujeres y niños fueran tomados como prisioneros; y el profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— mandó que se cumpliera la sentencia de quien los mismos judíos habían solicitado.
E hizo que aquellos que las apoyaron de entre los judíos (que vivían en las proximidades de Medina)803 saliesen de sus fortalezas, e infundió terror en sus corazones; a unos los mataron y a otros los hicieron prisioneros.
Notas
[803] Se refiere a los judíos de la tribu de Banu Quraidha que traicionaron al Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— rompiendo su pacto de defender a los creyentes contra una agresión extranjera. Dicha tribu se alió con las otras tribus de incrédulos que habían acampado fuera de Medina para atacar la ciudad cuando esta se encontrase desprotegida con el fin de exterminar a las mujeres, niños y ancianos que había en su interior, así como a los pocos guardias que velaban por ellos. Al acabar la contienda, el Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— se dirigió a la tribu de Banu Quraidha. Estos se rindieron con la condición de que un antiguo amigo y aliado de ellos que había aceptado el Islam, Sa’ad Bin Mu’adh, dictaminase sobre ellos, pues pensaban que este perdonaría sus vidas. Sin embargo, Sa’ad dictaminó que los hombres fueran ejecutados y las mujeres y niños fueran tomados como prisioneros; y el Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— mandó que se cumpliera la sentencia de quien los mismos judíos habían solicitado.
Hizo bajar de sus fortalezas a los de la gente de la Escritura que habían apoyado a aquéllos. Sembró el terror en sus corazones. A unos matasteis, a otros les hicisteis cautivos.
Las raíces de las palabras del versículo 26
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Y cuando les llegó un Libro de Dios [el Corán] que confirmaba lo que ya tenían [en la Torá], a pesar de que antes oraban [para que llegara el Profeta que los guiase a] la victoria contra los incrédulos, cuando se les presentó [el Mensajero] lo reconocieron, pero [como no era judío] no creyeron en él. ¡Que la maldición de Dios caiga sobre los que niegan la verdad!
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Él es Quien hizo que los que se negaron a creer de la Gente del Libro abandonaran sus hogares en el primer destierro. Ustedes no creían que ellos saldrían, y ellos pensaban que sus fortalezas los protegerían de Dios. Pero Dios los sorprendió de donde menos lo esperaban. Infundió terror en sus corazones, y comenzaron a destruir sus casas con sus propias manos y con las manos de los creyentes. Reflexionen sobre ello, ¡oh, gente que razona!