El versículo 12 de la sura Al-Ahzab (33:12), sura medinense, se encuentra en el yuz 21, en la página 419 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 12
Al-Mujtasar
Ese día, los hipócritas y los que tenían una fe débil, cuyos corazones estaban llenos de dudas, dijeron: “La promesa de Al-lah y Su Mensajero en cuanto a la victoria y el establecimiento en esta tierra es falsa y sin fundamento”.
Se refieren a las aleyas 7 a 15 de la sura Al-Ahzab (página 419 del mushaf).
1. Los mensajeros de firme resolución tienen un estatus especial.
2. Al-lah socorre a Sus siervos creyentes cuando sobrevienen dificultades.
3. Los hipócritas abandonan a los creyentes durante las tribulaciones.
Otras traducciones del versículo 12
Y (recuerda) cuando los hipócritas y quienes albergaban en su corazón la enfermedad (de la duda y la incredulidad) decían: «Lo que Al-lah y Su Mensajero nos han prometido es puro engaño».
Y (recuerda) cuando los hipócritas y quienes albergaban en su corazón la enfermedad (de la duda y la incredulidad) decían: “Lo que Al-lah y Su Mensajero nos han prometido es puro engaño”.
Y cuando los hipócritas y los enfermos de corazón decían: «¡Alá y Su Enviado no han hecho sino engañarnos con sus. promesas!»
Las raíces de las palabras del versículo 12
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
En ese momento los hipócritas y quienes tenían el corazón enfermo [con incertidumbre] dijeron [acerca de los creyentes]: “Estos están enceguecidos por su religión”. Quienes se encomienden a Dios sepan que Él es Poderoso, Sabio.
Si los hipócritas, aquellos que tienen sus corazones enfermos [de dudas] y los que siembran intrigas en Medina no se abstienen, te daré poder sobre ellos, y en consecuencia no permanecerán mucho como tus vecinos.
Cuando los creyentes vieron a los aliados dijeron: “Esto es lo que nos prometieron Dios y Su Mensajero, y la promesa de Dios y Su Mensajero es verdadera”. Eso no hizo sino acrecentarles la fe y la aceptación [de las órdenes de Dios].