Thamir es el participio activo de thamara, «dar fruto» (raíz th-m-r, la de thamar, «el fruto»): los lexicógrafos llaman thamir al árbol cuyos frutos han madurado, y se dice thammara malahu, «hizo fructificar sus bienes». El nombre expresa el deseo de una vida fecunda y próspera; se da sobre todo en Arabia Saudí, Kuwait e Irak. Tamir (Tamer), muy extendido en Egipto y Turquía, es un nombre cercano, que se explica por tamr, «los dátiles».
Y Él es Quien hace descender agua del cielo con la cual hace brotar toda clase de vegetación, y de ella resultan los brotes de los cuales salen espigas de granos superpuestos. De los brotes de la palmera hace salir racimos de dátiles al alcance de la mano. Y [también hace brotar] plantaciones de vides, olivos y granados, [todos de aspecto] similar, pero [de frutos con sabores] diferentes. Observen cómo es su fruto cuando aparece y luego cuando madura, en todo ello hay signos para quienes creen.
Él es Quien ha creado huertos, unos cultivados y otros silvestres, [y ha creado también] las palmeras, las plantas de diferentes frutos, los olivos y los granados, [todos de aspecto] similar pero distintos. Coman de sus frutos cuando maduren, pero el día de la cosecha den la parte que corresponde [a los pobres] y no derrochen, porque Dios no ama a los derrochadores.