De Usama Ibn Zayd, Al-lah esté complacido con ambos, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se asomó desde una de las fortalezas de Medina y dijo: ‘¿acaso veis lo que yo veo?’ Dijeron: ‘No’. Él dijo: ‘Veo que los conflictos caerán sobre vuestros hogares como caen las gotas de…
"¡Acaso un hombre recostado sobre su diván al recibir mis hadices dice: 'solo creemos en el Libro de Al-láh, lo que ha permitido lo permitimos y lo que ha prohibido lo prohibimos', ¡¿No sabe acaso que lo prohibido por el Mensajero es igual que lo prohibido por Al-láh?!".