Al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se le trajo un niño pequeño que se orinó sobre su túnica, así que el Mensajero de Al-lah tomó agua y humedeció la parte de su túnica que se había mojado de orine.
Fue narrado que Umm Qais Bint Mihsan Al-Asadiya -Al-lah esté complacido con ella-: “Llevó a su bebé, que aún no comía, sino que se alimentaba de leche, al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y éste lo sentó en su regazo, y el niño se orinó sobre la túnica del…
فَدَعَا بِمَاءٍ فَنَضَحَهُ وَلَمْ يَغْسِلْهُ.