Narrador:Umm Qays
حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يُوسُفَ، قَالَ أَخْبَرَنَا مَالِكٌ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ عُبَيْدِ اللَّهِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُتْبَةَ، عَنْ أُمِّ قَيْسٍ بِنْتِ مِحْصَنٍ، أَنَّهَا أَتَتْ بِابْنٍ لَهَا صَغِيرٍ، لَمْ يَأْكُلِ الطَّعَامَ إِلَى رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم، فَأَجْلَسَهُ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي حِجْرِهِ، فَبَالَ عَلَى ثَوْبِهِ،
فَدَعَا بِمَاءٍ فَنَضَحَهُ وَلَمْ يَغْسِلْهُ.
Fue narrado que Umm Qais Bint Mihsan Al-Asadiya -Al-lah esté complacido con ella-: “Llevó a su bebé, que aún no comía, sino que se alimentaba de leche, al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y éste lo sentó en su regazo, y el niño se orinó sobre la túnica del Mensajero de Al-lah, asi que pidió agua y humedeció la parte de su túnica que se había mojado con la orina del bebé, y no la lavó”. Narró Aisha, Madre de los Creyentes -Al-lah esté complacido con ella-: “Al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se le trajo un niño pequeño que se orinó sobre su túnica, así que el Mensajero de Al-lah, tomó agua y humedeció la parte de su túnica que se había mojado de orine”. En otro relato, “frotó el resto de su orine y no la lavó”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 223, 5692, 5713, 5715, 5718), Muslim (n.º 287c, 287d, 2214b), Abu Dawud (n.º 374, 3877), An-Nasa’i (n.º 302), Ibn Mayah (n.º 524, 3462, 3468), Malik (n.º 141), Ahmad (n.º 25757, 25760, 25763) y Ad-Darimi (n.º 734).