El pecado es personal: no se hereda y nadie carga con el de otro. Estos versículos muestran cómo los pecados corrompen los corazones, atraen pruebas y castigos y llevan a los pueblos a la ruina; mencionan el pecado que no se perdona y citan faltas como culpar a un inocente o dañar a los creyentes, mientras que no hay reproche para quien yerra sin intención.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
Si estuvieran de viaje y no encontraran un escriba, pueden tomar algo en garantía. No obstante, si confían el uno en el otro [no hay necesidad de una garantía, pero] el deudor debe honrar esta confianza [pagando la deuda], y que tenga temor de Dios, su Señor. Que nadie se niegue a prestar testimonio cuando sea convocado, porque quien lo oculta tiene un corazón malvado. Y Dios sabe cuanto hacen.
¡Oh, creyentes! Ante la inminencia de la muerte deben declarar su testamento ante dos testigos confiables conocidos, o bien dos extraños si están de viaje y les sobreviene la [agonía de la] muerte. Si dudan [del testimonio] de los testigos, reténganlos hasta después de la oración para que juren por Dios: “No pretendemos, con nuestro testimonio, ningún provecho personal ni beneficiar a un pariente. No ocultamos el testimonio que Dios nos ordenó declarar, porque de hacerlo nos contaríamos entre los pecadores”.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.