La obligación de la oración y la orden de establecerla dominan estos versículos, que subrayan también la responsabilidad del jefe de familia en su preservación. Hablan de su efecto en la conducta, de la ayuda que se busca en ella, del recogimiento que condiciona su aceptación y de la ablución seca (tayammum) cuando la ablución es imposible, y ven en su descuido un signo de hipocresía.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
Recita lo que se te ha revelado del Libro y cumple con la oración, porque la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Tener presente a Dios [en el corazón durante la oración] es lo más importante. Dios sabe lo que hacen.
Nadie cargará con culpas ajenas. Si [un pecador] pide que le ayuden con su carga [de pecados], nadie podrá ayudarle en nada, aunque fuera su pariente. [¡Oh, Mujámmad!] Solo se beneficia con tus advertencias quien teme a su Señor en su vida privada y practica la oración. Quien se purifica [de la idolatría y el pecado], lo hace en beneficio propio; y ante Dios comparecerán.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.