La obligación de la oración y la orden de establecerla dominan estos versículos, que subrayan también la responsabilidad del jefe de familia en su preservación. Hablan de su efecto en la conducta, de la ayuda que se busca en ella, del recogimiento que condiciona su aceptación y de la ablución seca (tayammum) cuando la ablución es imposible, y ven en su descuido un signo de hipocresía.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
¡Oh, creyentes! No hagan la oración si están bajo el efecto de embriagantes [o drogas] hasta que sepan lo que están diciendo. Tampoco [hagan la oración] si están impuros hasta que se hayan bañado, excepto quien solo necesite pasar por la mezquita. Pero si se encuentran enfermos o de viaje, o si han hecho sus necesidades o han tenido relaciones sexuales con su mujer y no encuentran agua [para la ablución], busquen tierra limpia y pásensela por el rostro y las manos. Dios es Remisorio, Absolvedor.
¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración lávense el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos [húmedas] por la cabeza y [laven] los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño [completo]. Si están enfermos o de viaje o han hecho sus necesidades [biológicas] o han cohabitado con su mujer, y no encuentran agua, usen [para la ablución virtual] tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Dios no quiere imponerles dificultades, solo quiere purificarlos y completar Su favor sobre ustedes para que sean agradecidos.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.