مَثَلُ مَا يُنفِقُونَ فِى هَٰذِهِ ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا كَمَثَلِ رِيحٍ فِيهَا صِرٌّ أَصَابَتْ حَرْثَ قَوْمٍ ظَلَمُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ فَأَهْلَكَتْهُ وَمَا ظَلَمَهُمُ ٱللَّهُ وَلَٰكِنْ أَنفُسَهُمْ يَظْلِمُونَ ١١٧
[De nada les servirán] las caridades que ellos hacen en esta vida mundanal [porque la incredulidad las destruye] como un viento frío que azota una cosecha de gente que ha sido injusta, y la destruye. Pero Dios no ha sido injusto con ellos, sino que ellos lo han sido consigo mismos.