El de la ballena [el profeta Jonás], cuando se marchó enojado [con la gente de su pueblo, que se negaron a creer en él], pensó que no lo iba a castigar [por no haber tenido paciencia, pero lo hice tragar por la ballena], e invocó desde la oscuridad [de su estómago]: “No hay otra divinidad más que Tú. ¡Glorificado seas! En verdad he sido de los injustos”.
A ellos les fue dicho: “Los enemigos se han agrupado contra ustedes, no podrán con ellos”. Pero esto solo les aumentó la fe y dijeron: “Dios es suficiente para nosotros, porque Él es el mejor protector”,
Lecturas elegidas según los hadices citados, con su grado de autenticidad tal como figura en nuestra base. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.