La ira se aborda aquí a través de los hijos de Israel que incurrieron en la ira divina, como quienes adoraron el becerro, y de la desdicha de aquel contra quien Allah está airado. Los versículos relatan también por qué Moisés y Jonás se enojaron, y elogian a quienes su ira no lleva al exceso.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
Cuando Moisés volvió a su pueblo, [se sintió] enojado y triste, y dijo: “¡Qué mal está lo que hicieron durante mi ausencia! ¿Acaso querían que regresara antes de la cita con su Señor?” Y arrojó las tablas, tomando a su hermano por la cabeza y acercándolo a él. Entonces [su hermano Aarón] le dijo: “¡Oh, hermano mío! Nuestro pueblo me menospreció y por poco me matan. No permitas que los enemigos se regocijen con esta situación, y no me consideres de los que cometen injusticias”.
El de la ballena [el profeta Jonás], cuando se marchó enojado [con la gente de su pueblo, que se negaron a creer en él], pensó que no lo iba a castigar [por no haber tenido paciencia, pero lo hice tragar por la ballena], e invocó desde la oscuridad [de su estómago]: “No hay otra divinidad más que Tú. ¡Glorificado seas! En verdad he sido de los injustos”.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.