wa-is'tabaqā l-bāba waqaddat qamīṣahu min duburin wa-alfayā sayyidahā ladā l-bābi qālat mā jazāu man arāda bi-ahlika sūan illā an yus'jana aw ʿadhābun alīmun
Traducción
[José procuró huir y] ambos corrieron hacia la puerta, ella [al intentar detenerlo] rasgó la túnica de él por detrás y fueron sorprendidos por el marido de ella junto a la puerta, por lo que ella se apresuró a decir: “¿Qué pena merece quien ha pretendido deshonrar a tu mujer, sino que lo encarcelen o reciba un castigo severo?”
El versículo 25 de la sura Yusuf (12:25), sura mecana, se encuentra en el yuz 12, en la página 238 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 25
Al-Mujtasar
Corrieron hacia la puerta: José para salvarse y ella para evitar que se fuera. La mujer lo tomó de su camisa para evitar que se fuera y la rasgó por detrás. En la puerta encontraron a su marido. La esposa del gobernador le dijo engañosamente: “El castigo para la persona que tuvo la intención de cometer un acto indecente con su esposa, gobernador, solo puede ser la prisión o que se le someta a un escarmiento doloroso”.
Se refieren a las aleyas 23 a 30 de la sura Yusuf (página 238 del mushaf).
1. Traicionar a alguien que hace el bien a tu familia y riquezas constituye un acto vil. Esto fue lo que José mencionó como una de las razones de su negativa a cometer el acto indecente.
2. Las aleyas muestran que los profetas están protegidos de caer en los pecados mayores y que Al-lah los ha protegido de caer en el mal y la indecencia.
3. Es necesario alejarse y huir de la indecencia para no caer en ella.
4. Según la ley islámica se pueden dictar sentencias empleando indicios de los hechos.
Otras traducciones del versículo 25
Y ambos corrieron hacia la puerta y ella le desgarró la camisa por detrás, y se encontraron con su marido en el umbral.Ella dijo (maliciosamente para alejar de ella cualquier sospecha): «¿Qué merece quien ha pretendido una mala acción contra tu mujer sino la cárcel o un castigo doloroso?».
Y ambos corrieron hacia la puerta y ella le desgarró la camisa por detrás, y se encontraron con su marido en el umbral. Ella dijo (maliciosamente para alejar de ella cualquier sospecha): “¿Qué merece quien ha pretendido una mala acción contra tu mujer sino la cárcel o un castigo doloroso?”.
Se precipitaron los dos hacia la puerta y ella desgarró por detrás su camisa. Y encontraron a la puerta a su marido. Dijo ella: «¡Cuál es la retribución de quien ha querido mal a tu familia, sino la cárcel o un castigo doloroso?»
Aleyas relacionadas con la aleya 25
Citadas por Ibn Kazir en su explicación de esta aleya
No hay situación en la que se encuentren, no hay pasaje del Corán que reciten ni otra obra que realicen, sin que Yo sea testigo de lo que hacen. A tu Señor no se Le escapa nada en la Tierra ni en el cielo, ni siquiera algo del peso de un átomo. No existe nada menor o mayor a eso que no esté registrado en un Libro claro.
¿Es, acaso, Quien tiene a cada uno de los seres vivos bajo Su tutela suprema, [tratando a cada uno de ellos] según lo que merece, [comparable a cualquier otra cosa existente]? Pero a pesar de eso asocian a Dios [en la adoración]. Diles: “¡Mencionen [a los socios de Dios] si es que existen! ¿Acaso creen que van a informarle de algo que existe en la Tierra y que Él no sepa, o solo hablan sin sentido?” [El demonio] los hizo ver, a los que se negaron a creer, la idolatría como algo bueno, y [por eso] apartan a la gente del camino recto. Pero aquel a quien Dios extravía, nadie lo podrá guiar.