dhālika min anbāi l-qurā naquṣṣuhu ʿalayka min'hā qāimun waḥaṣīdun
Traducción
Éstas son historias que te he revelado de los pueblos [sobre los que ha descendido un castigo]. Algunos de ellos todavía siguen en pie, y otros han sido devastados.
El versículo 100 de la sura Hud (11:100), sura mecana, se encuentra en el yuz 12, en la página 233 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 100
Al-Mujtasar
Te informo, Mensajero, sobre las ciudades que se han mencionado en esta sura, los rastros arqueológicos de algunas todavía existen y los de otras se han extinguido sin dejar rastro.
Se refieren a las aleyas 98 a 108 de la sura Hud (página 233 del mushaf).
1. Las aleyas advierten en contra de seguir a los malos líderes que siembran corrupción, y explican la desgracia que resulta en ambos mundos debido al hecho de seguirlos.
2. Al-lah no es injusto cuando destruye a aquellos que Le atribuyen socios y cometen crímenes.
3. Los Al-lah es de los idólatras no serán de ningún beneficio en el Día del Juicio para aquellos que los adoraron, y no podrán salvarlos del castigo.
4. Las personas se dividirán en dos grupos en el Día del Juicio: los bienaventurados que vivirán eternamente en el Paraíso, y los desdichados que vivirán eternamente en el Infierno.
Otras traducciones del versículo 100
Estas son algunas historias de pueblos pasados (cuya destrucción) te contamos (¡oh, Muhammad!); de algunos perduran restos, mas otros fueron completamente arrasados.
Estas son algunas historias de pueblos pasados (cuya destrucción) te contamos (¡oh, Muhammad!); de algunos perduran restos, mas otros fueron completamente arrasados.
Te contamos estas cosas de las ciudades: algunas de ellas están aún en pie, otras son rastrojo.
Aleyas relacionadas con la aleya 100
Citadas por Ibn Kazir en su explicación de esta aleya
[En la tumba] el fuego los alcanzará por la mañana y por la tarde, pero el día que llegue la Hora [del Juicio, se les ordenará a los ángeles:] “Arreen al Faraón y sus seguidores al castigo más severo”.
Los que se negaron a creer dijeron a sus Mensajeros: “Si no vuelven a nuestra religión los expulsaremos de nuestra tierra”, pero Su Señor les reveló: “Exterminaré a los opresores, …
El día en que el Espíritu junto con los demás ángeles se pongan en fila, nadie hablará, salvo aquel a quien el Compasivo se lo permita, y solo podrá decir la verdad.