El versículo 124 de la sura An-Nisa (4:124), sura medinense, se encuentra en el yuz 5, en la página 98 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 124
Al-Mujtasar
Sin embargo, aquel, hombre o mujer, que obre siguiendo el bien y como creyente verdadero de Al-lah, figura entre quienes han unido la fe y las buenas obras y entrarán al Paraíso sin que su recompensa sea disminuida en lo más mínimo.
Se refieren a las aleyas 122 a 127 de la sura An-Nisa (página 98 del mushaf).
1. La recompensa que Al-lah promete no se obtiene a través de simples deseos y pretensiones. Para obtenerla, es preciso tener fe y multiplicar las obras piadosas.
2. La retribución es de igual naturaleza que la obra realizada. Aquel que obre siguiendo el mal obtendrá una retribución equivalente, y aquel que obre siguiendo el bien recibirá una retribución equivalente.
3. La sinceridad en la intención y la imitación del modelo profético son los criterios de aceptación de una obra para Al-lah.
4. El Islam ha hecho inviolables los derechos de los estratos más frágiles de la sociedad, como las mujeres y los niños. Es ilícito maltratarlos y obligatorio salvaguardar sus intereses a luz de lo que Al-lah ha prescrito.
Otras traducciones del versículo 124
Y quien obre rectamente, sea hombre o mujer, y crea (en Al-lah y en lo que ha revelado) entrará en el paraíso, y no será tratado injustamente en lo más mínimo.
Y quien obre rectamente, sea hombre o mujer, y crea (en Al-lah y en lo que ha revelado) entrará al Paraíso, y no será tratado injustamente en lo más mínimo.
El creyente, varón o hembra, que obre bien, entrará en el Jardín y no será tratado injustamente en lo más mínimo.
Las raíces de las palabras del versículo 124
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Quien haga una maldad, será castigado acorde a lo cometido, pero quien haga obras buenas y sea creyente, varón o mujer, ingresará al Paraíso y será recompensado sin medida.
Su Señor les respondió sus súplicas diciendo: “No dejaré de recompensar ninguna de sus obras, sean hombres o mujeres, descienden el uno del otro. A los que emigraron, fueron expulsados de sus hogares, padecieron dificultades por Mi causa, lucharon y cayeron, les perdonaré sus faltas y los introduciré en jardines por donde corren ríos”. Ésta es la recompensa que Dios les concederá. Dios posee la más hermosa recompensa.