wa-idhā kunta fīhim fa-aqamta lahumu l-ṣalata faltaqum ṭāifatun min'hum maʿaka walyakhudhū asliḥatahum fa-idhā sajadū falyakūnū min warāikum waltati ṭāifatun ukh'rā lam yuṣallū falyuṣallū maʿaka walyakhudhū ḥidh'rahum wa-asliḥatahum wadda alladhīna kafarū law taghfulūna ʿan asliḥatikum wa-amtiʿatikum fayamīlūna ʿalaykum maylatan wāḥidatan walā junāḥa ʿalaykum in kāna bikum adhan min maṭarin aw kuntum marḍā an taḍaʿū asliḥatakum wakhudhū ḥidh'rakum inna l-laha aʿadda lil'kāfirīna ʿadhāban muhīnan
Traducción
Cuando estés con ellos [¡Oh, Mujámmad! en el campo de batalla] y establezcas la oración, que un grupo permanezca de pie contigo tomando las armas. Cuando hagan la prosternación, que ellos se pongan detrás; luego el grupo que aún no haya orado se adelante y ore contigo, tomando precauciones y portando sus armas. Los [enemigos] que niegan la verdad desean que descuiden sus armas para atacarlos sorpresivamente. No cometen falta alguna si la lluvia los molesta o están enfermos y dejan las armas [mientras rezan], pero tomen precauciones. Dios ha reservado un castigo denigrante para los que niegan la verdad.
El versículo 102 de la sura An-Nisa (4:102), sura medinense, se encuentra en el yuz 5, en la página 95 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 102
Al-Mujtasar
Mensajero, cuando estés junto al ejército combatiendo al enemigo y desees conducir la oración de los combatientes, divide las tropas en dos grupos. Un grupo orará contigo sin descuidar sus armas, mientras el otro protege la retaguardia. Cuando el primer grupo haya completado una unidad de la oración detrás del imam, habrá completado su oración y pasará atrás para vigilar al enemigo; el grupo que montaba guardia avanzará y realizará una unidad de la oración detrás del imam, y cuando este termine la oración, los combatientes del segundo grupo completarán las unidades que les restan. Que estén atentos a sus enemigos y dejen junto a ellos sus armas, ya que a los incrédulos les gustaría que descuiden sus armas y atacarlos por sorpresa. Si experimentan inconvenientes como la lluvia, o si están enfermos o algo similar, no cometen falta si dejan a un costado sus armas, pero cuídense de su enemigo lo mejor que puedan. Al-lah tiene reservado para los incrédulos un castigo humillante.
Se refieren a las aleyas 102 a 105 de la sura An-Nisa (página 95 del mushaf).
Enseñanzas
1. Se mencionan las condiciones relativas a la oración del temor, así como la manera de realizarla.
2. Los creyentes deben procurarse los medios para enfrentar cualquier situación: la realización un acto de adoración no debe ser un freno a su determinación.
3. La falta de voluntad y de perseverancia no son propias del creyente, por el contrario, le corresponde ser perseverante.
Otras traducciones del versículo 102
Y cuando estés entre los creyentes (¡oh, Muhammad!) y los dirijas en el salat157 (y temáis una acción por parte de vuestro enemigo), que un grupo (de los creyentes) rece contigo llevando sus armas (y que el resto, armado, si sitúe detrás de vosotros y de cara al enemigo). Cuando finalicen las postraciones, que (quienes hayan rezado) se sitúen detrás y recen contigo quienes aún no lo han hecho, tomando precauciones y portando sus armas. Quienes rechazan la verdad quisieran que descuidaseis vuestras armas y vuestros enseres para lanzarse sobre vosotros en un solo ataque. No cometéis ninguna falta si deponéis vuestras armas debido a la lluvia o a alguna enfermedad; pero tomad precauciones. Ciertamente, Al-lah ha preparado un castigo humillante a quienes rechazan la verdad.
Notas
[157] Esta aleya hace referencia al salat en una situación de miedo o peligro. Puede realizarse de varias maneras, dependiendo de la posición del enemigo con respecto a la alquibla y de si se está o no en plena batalla, pudiendo incluso rezarse una sola unidad o raka’ caminando o sobre la montura y sin orientarse hacia la alquibla o bien realizar una sola postración en el peor de los casos.
Y cuando estés entre los creyentes (¡oh, Muhammad!) y los dirijas en el salat157 (y temas una acción por parte del enemigo), que un grupo (de los creyentes) rece contigo llevando sus armas (y que el resto, armado, se sitúe detrás de ustedes y de cara al enemigo). Cuando finalicen las postraciones, que (quienes hayan rezado) se sitúen detrás y recen contigo quienes aún no lo han hecho, tomando precauciones y portando sus armas. Quienes rechazan la verdad quisieran que descuidaran sus armas y sus enseres para lanzarse sobre ustedes en un solo ataque. No cometen ninguna falta si deponen sus armas debido a la lluvia o a alguna enfermedad; pero tomen precauciones. Ciertamente, Al-lah ha preparado un castigo humillante a quienes rechazan la verdad.
Notas
[157] Esta aleya hace referencia al salat en una situación de miedo o peligro. Puede realizarse de varias maneras, dependiendo de la posición del enemigo con respecto a la alquibla y de si se está o no en plena batalla, pudiendo incluso rezarse una sola unidad o raka’ caminando o sobre la montura y sin orientarse hacia la alquibla, o bien realizar una sola postración en el peor de los casos.
Cuando estés con ellos y les dirijas la azalá, que un grupo se mantenga de pie a tu lado, arma en mano. Cuando se hayan prosternado, que vayan atrás y que otro grupo que aún no haya orado venga y ore contigo. ¡Que tengan cuidado y no dejen las armas de la mano! Los infieles querrían que descuidarais vuestras armas e impedimenta para echarse de improviso sobre vosotros. No hay inconveniente en que dejéis a un lado las armas si la lluvia os molesta o estáis enfermos, pero ¡tened cuidado! Alá ha preparado un castigo humillante para los infieles.
Las raíces de las palabras del versículo 102
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
[¡Oh, Mujámmad!] Toma una parte de sus bienes materiales [como zakat] para expurgarles [con ello sus pecados] y purificarlos [de la avaricia], y ruega por ellos, que tus súplicas les transmiten paz. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
¡Oh, creyentes! Cuando mujeres creyentes lleguen como emigrantes, comprueben su fe. Dios conoce su fe. Si corroboran que son creyentes, entonces no las devuelvan a los que se negaron a creer. Ellas no son lícitas para ellos ni ellos lo son para ellas. Devuelvan a sus exmaridos la dote que ellos les hayan dado, y sepan que no hay nada reprochable en que los creyentes se casen con ellas, siempre que les concedan la dote correspondiente. No deben ustedes, por su parte, retener a las mujeres que se niegan a creer, pero pueden exigir que se les devuelva lo que hayan dado como dote, como ellos también tienen derecho a exigirla. Esa es la ley de Dios que prescribió para ustedes. Dios es Sapiente, Sabio.