qad kāna lakum āyatun fī fi-atayni l-taqatā fi-atun tuqātilu fī sabīli l-lahi wa-ukh'rā kāfiratun yarawnahum mith'layhim raya l-ʿayni wal-lahu yu-ayyidu binaṣrihi man yashāu inna fī dhālika laʿib'ratan li-ulī l-abṣāri
Traducción
Ya fue una clara evidencia los dos grupos que se enfrentaron [en la batalla de Báder]: uno combatía por la causa de Dios y el otro la rechazaba. Este último, al ver el grupo de creyentes, le pareció [milagrosamente] que era dos veces más numeroso de lo real. Dios fortalece con Su auxilio a quien Él quiere. En ello hay una enseñanza para quienes observan con atención.
El versículo 13 de la sura Al Imran (3:13), sura medinense, se encuentra en el yuz 3, en la página 51 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 13
Al-Mujtasar
Encontrarán una lección en el enfrentamiento de los dos ejércitos en la batalla de Báder. Uno de ellos conformado por creyentes, entre ellos el Mensajero de Al-lah y sus Compañeros. Ellos combatían por la causa de Al-lah con el fin de que Su palabra se eleve a lo más alto y que la palabra de los incrédulos caiga a lo más bajo, mientras que el otro ejército era de incrédulos y estaba conformado por no creyentes de La Meca que salieron a combatir por orgullo, ostentación y tribalismo. Los creyentes advirtieron que el otro grupo los doblaba en número, pero Al-lah socorrió a Sus aliados. Al-lah ayuda a quien Él quiere. Es una lección y un ejemplo dirigido a aquellos dotados de lucidez para que sepan que la victoria corresponde a los seguidores de la fe, aun cuando sean pocos en número, y que la derrota corresponde a los seguidores del error, incluso si son numerosos.
Se refieren a las aleyas 10 a 15 de la sura Al Imran (página 51 del mushaf).
1. El orgullo de los incrédulos, alimentado por su riqueza y su descendencia, no los salvará del castigo de Al-lah en el Día de la Resurrección.
2. La verdadera victoria no depende solamente del número ni del armamento, sino del apoyo y la ayuda de Al-lah.
3. Al-lah hace más bellos diversos objetos de goce en este mundo, para poner a prueba a las personas y distinguir a aquellos que respetan los límites que Él ha fijado de aquellos que los transgreden.
4. Todos los placeres y deleites de este mundo son efímeros. No pueden compararse en nada a los placeres eternos y sublimes del Más Allá.
Otras traducciones del versículo 13
Ciertamente, (vosotros, judíos, que negáis la verdad debido a vuestra altivez) tuvisteis una prueba (de que Al-lah haría que Su religión triunfara) en las dos facciones que se enfrentaron (en la batalla de Badr95). Una de ellas (la del Profeta y sus seguidores) luchaba por la causa de Al-lah mientras que la otra, formada por los incrédulos (de La Meca), vio con sus propios ojos que los creyentes96 los doblaban en número (a pesar de que su número era en realidad muy inferior al de ellos). Y Al-lah fortalece con Su ayuda a quien quiere. Ciertamente, en esto hay una lección para los dotados de clarividencia.
Notas
[95] La batalla de Badr fue la primera batalla del islam y tuvo lugar en el mes de ramadán del segundo año de la Hégira, cerca de la ciudad de Medina. Al-lah concedió a los creyentes la victoria, a pesar de que los incrédulos de La Meca los triplicaban en número.
[96] También puede entenderse que los creyentes vieron con sus propios ojos que las fuerzas de los incrédulos de La Meca los doblaban en número. Ambas interpretaciones son completamente ciertas y no se contradicen, pues Al-lah quiso levantar la moral de los creyentes haciéndoles ver que sus enemigos solo los doblaban en número, cuando, en verdad, los triplicaban; asimismo, para infundir miedo en los corazones de los incrédulos de La Meca, Al-lah hizo ver a estos que los creyentes los doblaban en número.
Ciertamente, (ustedes, judíos, que niegan la verdad debido a su altivez) tuvieron una prueba (de que Al-lah haría que Su religión triunfara) en las dos facciones que se enfrentaron (en la batalla de Badr95). Una de ellas (la del Profeta y sus seguidores) luchaba por la causa de Al-lah; mientras que la otra, formada por los incrédulos (de La Meca), vio con sus propios ojos que los creyentes96 los doblaban en número (a pesar de que su número era en realidad muy inferior al de ellos). Y Al-lah fortalece con Su ayuda a quien quiere. Ciertamente, en esto hay una lección para los dotados de clarividencia.
Notas
[95] La batalla de Badr fue la primera batalla del Islam y tuvo lugar en el mes de ramadán del segundo año de la Hégira, cerca de la ciudad de Medina. Al-lah concedió a los creyentes la victoria, a pesar de que los incrédulos de La Meca los triplicaban en número.
[96] También puede entenderse que los creyentes vieron con sus propios ojos que las fuerzas de los incrédulos de La Meca los doblaban en número. Ambas interpretaciones son completamente ciertas y no se contradicen, pues Al-lah quiso levantar la moral de los creyentes haciéndoles ver que sus enemigos solo los doblaban en número, cuando, en verdad, los triplicaban; asimismo, para infundir miedo en los corazones de los incrédulos de La Meca, Al-lah hizo ver a estos que los creyentes los doblaban en número.
Tuvisteis un signo en las dos tropas que se encontraron: la que combatía por Alá y la otra, infiel, que, a simple vista, creyó que aquélla le doblaba en número. Alá fortalece con Su auxilio a quien Él quiere. Sí, hay en ello motivo de reflexión para quienes tienen ojos.
Las raíces de las palabras del versículo 13
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Cuando estuvieron frente a frente, Dios hizo que ustedes los vieran poco numerosos, e hizo que ellos los vieran poco numerosos a ustedes, de manera que sucediese lo que Dios había decretado. A Dios se remiten todos los asuntos.