Dicen1: “Solo existe esta vida. Viviremos y moriremos una sola vez. El tiempo es quien acaba con nosotros”. Pero no poseen un conocimiento certero sobre lo que dicen y no hacen más que conjeturar.
El versículo 24 de la sura Al-Jathiya (45:24), sura mecana, se encuentra en el yuz 25, en la página 501 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 24
Al-Mujtasar
Los incrédulos que rechazan la resurrección dicen: “No hay vida más allá de nuestra vida mundanal, así que solo existe esta vida. Las generaciones mueren para nunca regresar y otras generaciones cobran vida. Solo la sucesión de la noche y el día es lo que nos hace morir”. No tienen un conocimiento absoluto de lo que niegan. Solo hacen conjeturas, y las suposiciones no son válidas ante la verdad.
Se refieren a las aleyas 23 a 32 de la sura Al-Jathiya (página 501 del mushaf).
1. Quien sigue sus pasiones y deseos arruina a sus compañeros, y los lleva por mal camino.
2. Descripción de los terrores del día del Juicio Final.
3. Las conjeturas son argumentos ante la verdad, especialmente en cuestiones de creencia y fe.
Otras traducciones del versículo 24
Y (quienes niegan la resurrección) dicen: «No existe más que esta vida; vivimos y morimos una sola vez y solo el tiempo acaba con nosotros». Hablan sin conocimiento y solo hacen conjeturas.
Y (quienes niegan la resurrección) dicen: “No existe más que esta vida; vivimos y morimos una sola vez y solo el tiempo acaba con nosotros”. Hablan sin conocimiento y solo hacen conjeturas.
Y dicen: «No hay más vida que ésta nuestra de acá. Morimos y vivimos, y nada sino la acción fatal del Tiempo nos hace perecer». Pero no tienen ningún conocimiento de eso, no hacen sino conjeturar.
Las raíces de las palabras del versículo 24
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Dicen: “Si el Misericordioso no hubiera querido, no los adoraríamos [a los ángeles y los ídolos]”. Ellos carecen de conocimiento [sobre la voluntad divina], y no hacen sino conjeturar.