El versículo 37 de la sura Ar-Rum (30:37), sura mecana, se encuentra en el yuz 21, en la página 408 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 37
Al-Mujtasar
¿Acaso no ven que Al-lah concede abundante sustento a quien Él quiere, poniéndolo así a prueba para ver si muestra gratitud o arrogancia? ¿Y que restringe el sustento a quien Él desee, como prueba para ver si lo soporta con paciencia o se enoja? Ciertamente, en la abundancia para unos y la restricción para otros hay evidencias de la bondad y misericordia de Al-lah.
Se refieren a las aleyas 33 a 41 de la sura Ar-Rum (página 408 del mushaf).
1. La felicidad basada en la arrogancia a la hora de disfrutar de la abundancia, y la pérdida de esperanza en la misericordia de Al-lah a la hora de enfrentar las dificultades, son dos rasgos de los incrédulos.
2. Concederle sus derechos a la gente es un camino al éxito.
3. Erradicar los intereses y la usura, y gastar en el camino de Al-lah, multiplicará las recompensas.
4. Las consecuencias de los pecados se evidencian en la propagación de plagas y en el deterioro del medio ambiente.
Otras traducciones del versículo 37
¿Acaso no ven que Al-lah concede provisión abundante a quien quiere y se la restringe (a quien quiere). Ciertamente, en ello hay pruebas (del poder de Al-lah) para quienes creen.
¿Acaso no ven que Al-lah concede provisión abundante a quien quiere y se la restringe (a quien quiere). Ciertamente, en ello hay pruebas (del poder de Al-lah) para quienes creen.
¿Es que no ven que Alá dispensa el sustento a quienes Él quiere: a unos con largueza, a otros con mesura? Ciertamente, hay en ello signos para gente que cree.
Las raíces de las palabras del versículo 37
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Dios concede sustento abundante a quien quiere y se lo restringe a quien quiere. [Algunos] se regocijan con la vida mundanal, pero la vida mundanal comparada con la otra, no es sino un goce ilusorio.
[Recuerda que] la respuesta del pueblo de Abraham fue decir: “Mátenlo o quémenlo”, pero Dios lo salvó de la hoguera [en la que quisieron quemarlo]. En eso hay signos para gente que cree.