Dios no necesita de la carne ni de la sangre [de sus ofrendas], Él desea que ustedes alcancen la piedad [mediante la práctica de este rito]. Con este fin se los facilitó. Alaben a Dios por haberlos guiado. Y albricia a los que hacen el bien [que alcanzarán el Paraíso].
El versículo 37 de la sura Al-Hajj (22:37), sura medinense, se encuentra en el yuz 17, en la página 336 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 37
Al-Mujtasar
Ni la carne de los animales de sacrificio que presentan ni su sangre llegan a Al-lah, ni se elevan hacia Él, sino que es el temor de Al-lah que tienen lo que asciende a Él, por la sinceridad y obediencia con las que buscan acercarse a Él. Por esa razón, Al-lah sometió esos animales a ustedes, para que proclamen la grandeza de Al-lah, y Le agradezcan por haberlos guiado. ¡ Mensajero!, albricia a los que adoran a su Señor y se ocupan de los seres creados con excelencia.
Se refieren a las aleyas 31 a 38 de la sura Al-Hajj (página 336 del mushaf).
1. La utilización de ejemplos y analogías es una herramienta educativa para facilitar la comprensión.
2. La enorme virtud de la humildad.
3. Hacer el bien al prójimo es causa de alcanzar la felicidad.
4. Al-lah defiende y tiene en cuenta al siervo que tiene fe.
Otras traducciones del versículo 37
La carne y la sangre (del animal sacrificado) no llegan a Al-lah, lo que Le llega es vuestra piedad. Y ha sometido (los camellos) a vuestra disposición para que proclaméis Su grandeza por haberos guiado. Y da buenas noticias (¡oh, Muhammad!) a los hombres de bien.
La carne y la sangre (del animal sacrificado) no llegan a Al-lah, lo que Le llega es su piedad. Y ha sometido (los camellos) a disposición de ustedes para que proclamen Su grandeza por haberlos guiado. Y da buenas noticias (¡oh, Muhammad!) a los hombres de bien.
Alá no presta atención a su carne ni a su sangre, sino a vuestro temor de Él. Así os los ha sujetado a vuestro servicio, para que ensalcéis a Alá por haberos dirigido. ¡Y anuncia la buena nueva a quienes hacen el bien!
Las raíces de las palabras del versículo 37
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio. Quien presencie la llegada de [la Luna nueva de] el mes deberá ayunar, pero quien esté enfermo o de viaje [y no ayune] deberá reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Dios desea facilitarles las cosas y no dificultárselas; alaben y agradezcan a Dios por haberlos guiado.