El versículo 17 de la sura Al-Hadid (57:17), sura medinense, se encuentra en el yuz 27, en la página 539 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 17
Al-Mujtasar
Sepan que, de hecho, Al-lah revive la tierra haciéndola crecer después de haberse secado. Ciertamente Al-lah ha explicado con claridad la prueba y la evidencia de Su capacidad y unicidad, por lo que tal vez puedan entenderlo y saber que Quien revive la tierra después de su muerte también puede resucitarlos después de su muerte, y tiene el poder para ablandar sus corazones endurecidos.
Se refieren a las aleyas 12 a 18 de la sura Al-Hadid (página 539 del mushaf).
1. Al-lah asegura Sus favores a los creyentes al decirles que les otorgará una luz que brillará frente a ellos y a sus derechas.
2. La inexistencia de luz para los hipócritas en el Día del Juicio.
3. Los hipócritas se caracterizan por desear desdicha sobre los creyentes y dudar sobre la resurrección, así como por ser engañados por falsas esperanzas.
4. El peligro de no prestar oído a la revelación de Al-lah, ya que eso endurece el corazón.
Otras traducciones del versículo 17
Sabed que Al-lah reaviva la tierra tras su muerte. Os hemos explicado con claridad las pruebas (de Nuestro poder) para que razonéis.
Sepan que Al-lah reaviva la tierra tras su muerte. Les hemos explicado con claridad las pruebas (de Nuestro poder) para que razonen.
¡Sabed que Alá vivifica la tierra después de muerta. Os hemos explicado las aleyas. Quizás, así, comprendáis.
Las raíces de las palabras del versículo 17
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Oh, creyentes! No tomen por confidentes a quienes no sean como ustedes, porque los que rechazan la verdad se esforzarán para corromperlos, porque desean verlos en la ruina. Ya han manifestado su odio con palabras, pero lo que ocultan sus corazones es peor aún. Les he mostrado las evidencias de su enemistad, para que reflexionen.
No es motivo de reproche que el ciego, el cojo, el enfermo ni ustedes mismos coman [de lo que les ofrezcan, ya sea comida procedente] de su propia casa, o de la casa de sus padres o de sus madres o de sus hermanos o de sus hermanas, o de sus tíos o tías paternos, o de sus tíos o tías maternos, o de aquellas [casas] que están a su cargo o [de la casa] de algún amigo; ni incurren en falta si comen juntos o por separado. Pero siempre que entren a [cualquiera de estas] casas, salúdense unos a otros con el saludo de la paz, un saludo bendecido y excelente, como Dios manda. Así es como Dios les aclara Sus Signos para que puedan comprender.
Observa las huellas de la misericordia de Dios, cómo da vida a la tierra después de haber estado muerta por la sequía. Él es Quien resucitará a los muertos, porque es sobre toda cosa Poderoso.