Quienes te juran fidelidad en realidad están jurando fidelidad a Dios, pues la mano de Dios está sobre sus manos. Quien no cumpla con el juramento solo se perjudicará a sí mismo; en cambio, quien respete lo pactado con Dios recibirá una recompensa grandiosa.
El versículo 10 de la sura Al-Fath (48:10), sura medinense, se encuentra en el yuz 26, en la página 512 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 10
Al-Mujtasar
Mensajero, aquellos que te hacen el juramento de fidelidad de Al-Ridwan para combatir a los idólatras de La Meca, están prometiendo lealtad a Al-lah, porque Él es el que los instruyó para luchar contra los idólatras y Él es el que les concederá su recompensa. La mano de Al-lah está sobre sus manos en el momento de la promesa y Él es consciente de ella. Nada de lo que hacen está oculto. Quien rompa su promesa y no cumpla con el juramento que hizo con Al-lah para ayudar a Su religión, entonces su incumplimiento será en su propio detrimento. Al-lah no se perjudicará por ello. A quien cumpla su promesa a Al-lah de ayudar a Su religión, Al-lah le otorgará una gran recompensa, que será el Paraíso.
Se refieren a las aleyas 10 a 15 de la sura Al-Fath (página 512 del mushaf).
1. El prestigio que otorga participar en el juramento de fidelidad de Al-Ridwan es grande a los ojos de Al-lah, y aquellos que hicieron este juramento son las mejores personas sobre la faz de la Tierra.
2. Presentar falsas excusas es un atributo de quienes son débiles en la fe.
3. Aquellos que son débiles en la fe son pocos en los momentos de dificultad, pero muchos en los momentos de obtener beneficios materiales.
Otras traducciones del versículo 10
En verdad, quienes te juran fidelidad946(¡oh, Muhammad!) están jurando fidelidad a Al-lah. La mano de Al-lah está sobre las de ellos (siendo testigo del juramento). Quien lo rompa lo hará en su propio perjuicio, mas quien cumpla su compromiso con Al-lah obtendrá una enorme recompensa.
Notas
[946] Se refiere al juramento de Riduan, efectuado por unos 1400 creyentes en Hudaibiyah, bajo un árbol que se conocería después como el árbol del juramento, poco antes de que se celebrase el pacto con los idólatras de La Meca. El profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— envió a Uzman bin ‘Affan a La Meca como emisario para anunciar a los líderes de la ciudad su intención de realizar la peregrinación menor o ‘umrah. Tras llegar a oídos de los creyentes la noticia de que los idólatras habían matada a Uzman, juraron fidelidad al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— de que lucharían junto a él sin huir del combate. Poco después se desmintió la noticia de la muerte de Uzman y se presentó ante el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— una delegación de los idólatras de La Meca para firmar un tratado de paz, conocido como el tratado de Hudaibiyah (ver la nota de la aleya 2 de la sura 5 acerca de dicho tratado).
En verdad, quienes te juran fidelidad946 (¡oh, Muhammad!) están jurando fidelidad a Al-lah. La mano de Al-lah está sobre las de ellos (siendo testigo del juramento). Quien lo rompa lo hará en su propio perjuicio, mas quien cumpla su compromiso con Al-lah obtendrá una enorme recompensa.
Notas
[946] Se refiere al juramento de Riduan, efectuado por unos 1.400 creyentes en Hudaibiyah, bajo un árbol que se conocería después como el árbol del juramento, poco antes de que se celebrase el pacto con los idólatras de La Meca. El Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— envió a Uzman Bin ‘Affan a La Meca como emisario para anunciar a los líderes de la ciudad su intención de realizar la peregrinación menor o ‘Umrah. Tras llegar a oídos de los creyentes la noticia de que los idólatras habían matada a Uzman, juraron fidelidad al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— de que lucharían junto a él sin huir del combate. Poco después se desmintió la noticia de la muerte de Uzman y se presentó ante el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— una delegación de los idólatras de La Meca para firmar un tratado de paz, conocido como el tratado de Hudaibiyah (ver la nota de la aleya 2 de la sura 5 acerca de dicho tratado).
Los que te juran fidelidad, la juran, en realidad, a Alá. La mano de Alá está sobre sus manos. Si uno quebranta una promesa la quebranta, en realidad, en detrimento propio. Si, en cambio, es fiel a la alianza concertada con Alá, Él le dará una magnífica recompensa.
Las raíces de las palabras del versículo 10
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Dios ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes pagándoles con el Paraíso. [Ellos] combaten por la causa de Dios hasta vencer o morir. Esta es una promesa verdadera que está mencionada en la Torá, el Evangelio y el Corán. ¿Quién es más fiel a su promesa que Dios? Bienaventurados sean por ofrecer [sus placeres mundanos] para comprar [los placeres de la otra vida]. Ese es el gran éxito.
Él es Quien los protegió a ustedes de su ataque, y los protegió a ellos de que ustedes los ejecutaran cerca de La Meca, después de que cayeran en sus manos. Dios siempre observa lo que hacen.