El versículo 66 de la sura Al-Isra (17:66), sura mecana, se encuentra en el yuz 15, en la página 288 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
Escuchar el versículo 66 de la sura Al-Isra
79 recitaciones de 73 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (79)
Tafsir del versículo 66
Al-Mujtasar
Gente, su Señor es el que hace que los barcos naveguen para ustedes en el mar, para que puedan alcanzar su sustento mediante los beneficios del comercio. Él es misericordioso para con ustedes, ya que les facilitó estos medios.
Se refieren a las aleyas 59 a 66 de la sura Al-Isra (página 288 del mushaf).
1. Es por la misericordia de Al-lah que Él no envía las señales y milagros que solicitan los que rechazan el mensaje, para que Al-lah no los castigue de inmediato si las niegan.
2. Al-lah prueba a los siervos a través del demonio, quien los llama con su discurso y sus acciones para desobedecer a Al-lah.
3. Una de las formas en que el demonio se convierte en socio del ser humano en la riqueza y la descendencia es al no mencionar el nombre de Al-lah al comenzar a comer, beber y tener relaciones sexuales, y no enseñar estos modales a los niños.
Otras traducciones del versículo 66
Vuestro Señor es Quien impulsa las embarcaciones (para que naveguen) en el mar con el fin de que busquéis Su favor (comerciando). Ciertamente, Él es Misericordioso con vosotros.
Su Señor es Quien impulsa las embarcaciones (para que naveguen) en el mar con el fin de que busquen Su favor (comerciando). Ciertamente, Él es Misericordioso con ustedes.
Vuestro Señor es Quien, para vosotros, hace que surquen las naves el mar, para que busquéis Su favor. Es misericordioso con vosotros.
Las raíces de las palabras del versículo 66
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Cuando todos hayan sido sentenciados, el demonio dirá: “La promesa que Dios les hizo era verdadera, en cambio yo les hice promesas que no cumplí. Yo solo tenía poder para seducirlos mediante susurros, pero fueron ustedes quienes me siguieron. No me culpen ahora, sino que repróchense a ustedes mismos. Yo no puedo socorrerlos en nada ni tampoco ustedes a mí, y hoy me desentiendo de que me hayan asociado [a Dios]”. Los opresores recibirán un castigo doloroso.