wakam ahlaknā min qaryatin baṭirat maʿīshatahā fatil'ka masākinuhum lam tus'kan min baʿdihim illā qalīlan wakunnā naḥnu l-wārithīna
Traducción
¡Cuántos pueblos destruí porque no agradecían el favor en que vivían! Observen sus viviendas: no volvieron a ser habitadas después de ellos, salvo brevemente. Yo fui Quien las heredó.
El versículo 58 de la sura Al-Qasas (28:58), sura mecana, se encuentra en el yuz 20, en la página 392 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 58
Al-Mujtasar
¿Cuántas ciudades eran ingratas con las bendiciones que Al-lah les concedió, y luego sobrepasaron los límites, cometiendo pecados y desobediencia, de modo que les envié un castigo y las destruí? Por ello, sus viviendas están en ruinas: obsérvenlas al pasar por ellas. No fueron habitadas después de ellos, excepto por unos viajeros. Y soy Yo quien heredará los cielos, la Tierra y a todo cuanto hay en ellos.
Se refieren a las aleyas 51 a 59 de la sura Al-Qasas (página 392 del mushaf).
1. La virtud especial de la gente del Libro que tiene fe en Mujámmad r, porque recibe doble recompensa.
2. Que una persona acepte la guía está en manos de Al-lah, no en las manos de nadie más, ni de los mensajeros ni de otras personas.
3. Seguir la verdad es un medio para alcanzar la paz y la seguridad, no una causa de temor como afirman los idólatras.
4. La extravagancia es peligrosa para el individuo y la sociedad.
5. Es por la misericordia de Al-lah que Él no destruye un pueblo sin antes enviarle un Mensajero, ya que, si lo rechazan, se habrán ganado el castigo.
Otras traducciones del versículo 58
¡Y cuántas poblaciones destruimos por haber sido ingratas a pesar de vivir en abundancia! Sus viviendas no fueron habitadas después de ellos, salvo unas pocas, y Nos fuimos Quienes las heredamos.
¡Y cuántas poblaciones destruimos por haber sido ingratas a pesar de vivir en abundancia! Sus viviendas no fueron habitadas después de ellos, salvo unas pocas, y Nosotros fuimos Quienes las heredamos.
¡Cuántas ciudades hemos hecho perecer, que se ufanaban de sus medios de subsistencia! Ahí tenéis sus viviendas, casi del todo deshabitadas después de ellos. Hemos sido Nosotros los Herederos.
Las raíces de las palabras del versículo 58
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Te he revelado el Corán en idioma árabe para que amonestes a la madre de las ciudades y a todos los que habitan en sus alrededores. Para que adviertas acerca del día de la reunión [para el Juicio Final], sobre el cual no existe duda alguna. [Luego del Juicio,] un grupo irá al Paraíso y otro al Infierno.
Di [¡Oh, Mujámmad!]: “¡Oh, gente! Soy el Mensajero de Dios para todos ustedes. A Él pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, nada ni nadie merece ser adorado salvo Él, da la vida y la muerte”. Crean en Dios y en Su Mensajero y Profeta iletrado que cree en Dios y en Sus palabras, síganlo, pues así estarán bien guiados.
Pregúntales: “¿Quién es el testigo más creíble?” Di: “Dios es testigo [de la diferencia] entre ustedes y yo. Me ha sido revelado este Corán para advertirles con él a todos aquellos que les llegue el Mensaje. ¿Acaso darían testimonio de que existen otras divinidades junto con Dios?” Diles: “Yo no lo haré”. Diles: “Él es la única divinidad, y soy inocente de lo que ustedes Le asocian cometiendo idolatría”.
¿Acaso quien se basa en una prueba que proviene de Su Señor [el Corán], que es recitada por un testigo de Dios, y que antes se encontraba mencionada en el Libro de Moisés [la Torá] que fue una guía y una misericordia, es comparable con aquellos aliados que no creen en el Corán? Ellos tendrán por morada el Infierno. No tengas dudas [de ello]. [El Corán] es la Verdad que dimana de tu Señor, aunque la mayoría de las personas no crea.
No hay ninguna ciudad [de incrédulos] que no vaya a destruir o castigar antes del Día de la Resurrección. Esto es lo que ha sido decretado y registrado en el Libro [preservado].
Quien siga la guía será en beneficio propio, pero quien se desvíe solo se perjudicará a sí mismo. Nadie cargará con pecados ajenos. No he castigado a ningún pueblo sin antes haberle enviado un Mensajero.