Y [recuerden] cuando dijeron: “¡Oh, Moisés! No podremos seguir tolerando una sola clase de comida, pide a tu Señor para que nos beneficie con lo que brota de la tierra: verduras, pepinos, ajos, lentejas y cebollas”. [Moisés les] Dijo: “¿Es que quieren cambiar lo superior por algo inferior? Vayan a cualquier ciudad1, que allí tendrán lo que piden”. Pero los azotó la humillación y la miseria, e incurrieron en la ira de Dios por no haber creído en los preceptos de Dios, haber matado injustamente a los profetas, rebelarse y transgredir la ley.
Notas
[1] El término árabe misr (مِصْر) admite dos interpretaciones reconocidas en la exégesis clásica. Algunos sostuvieron que aquí significa “cualquier ciudad o territorio agrícola”, es decir, un asentamiento donde tales alimentos son accesibles, mientras que otros afirmaron que se refiere específicamente a Egipto, el país del cual los Hijos de Israel habían sido liberados. Desde el punto de vista lingüístico, ambas lecturas son posibles. No obstante, si se entiende como “Egipto”, el versículo adquiere una fuerza retórica más marcada: el mandato “ihbitu” (اهْبِطُوا), literalmente “desciendan” o “bajen”, puede sugerir no solo un desplazamiento geográfico, sino también una degradación simbólica, es decir, un retorno al estado de sometimiento y esclavitud del que habían sido rescatados. Esta lectura refuerza el tono de censura ante la ingratitud del pueblo.
El versículo 61 de la sura Al-Baqara (2:61), sura medinense, se encuentra en el yuz 1, en la página 9 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 61
Al-Mujtasar
Recuerden cuando rechazaron los favores de su Señor porque estaban cansados de comer solo el maná y las codornices que Al‑lah hacía descender para ustedes y entonces dijeron: “No podemos seguir tolerando la misma única comida, sin variación alguna.” Pidieron entonces a Moisés que rogara a Al‑lah para que brotaran de la tierra verduras, pepinos, granos, lentejas y cebollas. Moisés u les respondió condenando tal pedido, que significaba preferir alimentos poco nobles y de poco sabor comparados con el maná y las codornices que son manjares nobles y sabrosos, más aún cuando estos se les concedían sin realizar esfuerzo alguno de su parte. Luego añadió: Instálense en esta tierra, en la ciudad que ustedes elijan, y allí encontrarán lo que deseen en sus campos y mercados. Al ceder a sus pasiones y negarse repetidamente a aceptar lo que Al‑lah había elegido para ellos, quedaron en un estado de humillación, pobreza y desgracia. Más aún, provocaron la ira de Al‑lah por haberse desviado de Su religión, no haber creído en Sus signos y haber matado injustamente a Sus profetas. Todo esto sucedió porque desobedecieron a Al‑lah y transgredieron Sus límites.
Se refieren a las aleyas 58 a 61 de la sura Al-Baqara (página 9 del mushaf).
1. Todo aquel que manipula los textos religiosos y los altera, actúa como hicieron los judíos y se expone como ellos al castigo de Al‑lah.
2. Al‑lah concedió inmensos favores al pueblo de Israel, que por respuesta mostró su rechazo y su terquedad, y se negó a aceptar a Al‑lah como su Al-lah y seguir Su religión.
Entre las consecuencias nefastas que acarrearon los pecados y la transgresión de los límites fijados por Al‑lah, se encuentran la humillación y la deshonra que se volvieron parte de la condición del individuo, así como caer bajo la dominación de sus enemigos.
Otras traducciones del versículo 61
Y (recordad) cuando dijisteis: «¡Moisés!, no soportaremos comer un único alimento por más tiempo. Ruega a tu Señor que haga brotar para nosotros de lo que crece en la tierra: legumbres, pepinos, ajos, lentejas y cebollas». (Moisés) dijo: «¿Cambiaríais lo mejor por lo peor? Id a cualquier ciudad, que allí hallaréis lo que pedís». La humillación y la miseria se abatieron, entonces, sobre ellos e incurrieron en la ira de Al-lah. Eso sucedió porque desmentían las pruebas y evidencias de Al-lah y porque mataban injustamente a los profetas, porque desobedecían (a Al-lah) y porque transgredían los límites.
Y (recuerden) cuando dijeron: “¡Moisés!, no soportaremos comer un único alimento por más tiempo. Ruega a tu Señor que haga brotar para nosotros de lo que crece en la tierra: legumbres, pepinos, ajos, lentejas y cebollas”. (Moisés) dijo: “¿Cambiarían lo mejor por lo peor? Vayan a cualquier ciudad, que allí hallarán lo que piden”. La humillación y la miseria se abatieron, entonces, sobre ellos e incurrieron en la ira de Al-lah. Eso sucedió porque desmentían las pruebas y evidencias de Al-lah y porque mataban injustamente a los profetas, porque desobedecían (a Al-lah) y porque transgredían los límites.
Y cuando dijisteis: «¡Moisés! No podremos soportar una sola clase de alimento. ¡Pide a tu Señor de parte nuestra que nos saque algo de lo que la tierra produce: verduras, pepinos, ajos, lentejas y cebollas!» Dijo: «¿Vais a cambiar lo que es mejor por algo peor? ¡Bajad a Egipto y hallaréis lo que pedís!» La humillación y la miseria se abatieron sobre ellos e incurrieron en la ira de Alá. Porque no habían prestado fe a los signos de Alá y habían dado muerte a los profetas sin justificación. Porque habían desobedecido y violado la ley.
Las raíces de las palabras del versículo 61
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Los dividí en doce tribus, como naciones; y le inspiré a Moisés cuando su pueblo le solicitó [agua para] beber [diciéndole]: “Golpea la roca con tu vara”, y brotaron de ella doce manantiales y cada tribu supo cuál era su abrevadero, y los protegí con la sombra de una nube e hice descender para ellos el maná y las codornices [y les dije]: “Coman de lo bueno con que los he agraciado”. Pero no fue contra Mí que cometieron una injusticia, sino que la cometieron contra ellos mismos.
Prefiero que seas tú quien cargue con mis pecados y los tuyos, [y si me matas] serás de los moradores del Fuego, porque ese es el castigo para los que cometen esa injusticia”.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Y [recuerden] cuando dijeron: “¡Oh, Moisés! No creeremos en ti hasta que veamos a Dios claramente”. Entonces los azotó un castigo fulminante mientras miraban.
Los Hijos de Israel que se obstinaban en negar la verdad ya fueron maldecidos por David y por Jesús hijo de María, porque transgredían los límites de la ley y se rebelaban [contra Dios].
Dondequiera que se encuentren deberán soportar la humillación, excepto amparados según lo establecido por Dios o por un pacto con los hombres. Cayeron en la condena de Dios y la miseria se ha abatido sobre ellos por no haber creído en los signos de Dios y por haber matado injustamente a los Profetas, por haber desobedecido y violado la ley.