El ejemplo de quienes contribuyen con sus bienes materiales anhelando complacer a Dios y por la certeza de ser recompensados, es como el de una huerta que se encuentra sobre una colina [alta y fértil], a la que le cae una lluvia copiosa y duplica sus frutos. Y si no, una llovizna le basta [para dar frutos]. Sepan que Dios ve lo que hacen.
El versículo 265 de la sura Al-Baqara (2:265), sura medinense, se encuentra en el yuz 3, en la página 45 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 265
Al-Mujtasar
Los creyentes que contribuyen con su riqueza buscando complacer a Al‑lah, actúan de corazón y no por compulsión, ya que, seguros de la promesa de Al‑lah, son como un jardín situado en un lugar elevado y fértil. Cuando una lluvia abundante riega este jardín, produce frutos en cantidad, pero incluso si no recibe una lluvia abundante, un poco de agua le basta por la fertilidad de su suelo. Lo mismo ocurre con las contribuciones realizadas por los creyentes que obran sin otra intención que la de complacer a Al‑lah. Él multiplica la recompensa aun cuando sus contribuciones sean pequeñas. Al‑lah ve lo que hacen, porque no está desatento a los creyentes sinceros ni a los ostentosos, Él retribuirá a cada uno según sus méritos.
Se refieren a las aleyas 265 a 269 de la sura Al-Baqara (página 45 del mushaf).
1. Aquellos que creen sinceramente en Al‑lah y tienen certeza de Su promesa y Su recompensa, contribuyen con sus bienes dando caridad sin temor ni aflicción. Más aún, no prestan atención a los consejos del demonio cuando este aviva su temor a la pobreza y a la penuria.
2. Adorar exclusivamente a Al‑lah con sinceridad atrae la bendición divina sobre nuestras acciones y multiplica nuestra recompensa.
3. Los más grandes perdedores son aquellos que obran con ostentación, ya que no obtienen más recompensa por sus acciones que el elogio de los demás.
Otras traducciones del versículo 265
Y quienes gastan sus bienes buscando la complacencia de Al-lah y tienen la certeza (de que Al-lah los recompensará por ello) se asemejan a un jardín situado en un terreno elevado sobre el que arrecia una lluvia abundante que hace que sus frutos se multipliquen por dos. Y si no llueve en abundancia, cae sobre él una llovizna (suficiente para que dé frutos)88. Y Al-lah ve todo lo que hacéis.
Notas
[88] Al-lah compara, mediante este ejemplo, las buenas acciones de los creyentes con el jardín, pues estas siempre verán sus frutos y serán recompensadas por Al-lah en mayor o menor proporción, según sean dichas acciones.
Y quienes gastan sus bienes buscando la complacencia de Al-lah y tienen la certeza (de que Al-lah los recompensará por ello) se asemejan a un jardín situado en un terreno elevado sobre el que arrecia una lluvia abundante que hace que sus frutos se multipliquen por dos. Y si no llueve en abundancia, cae sobre él una llovizna (suficiente para que dé frutos)88. Y Al-lah ve todo lo que hacen.
Notas
[88] Al-lah compara, mediante este ejemplo, las buenas acciones de los creyentes con el jardín, pues estas siempre verán sus frutos y serán recompensadas por Al-lah en mayor o menor proporción, según sean dichas acciones.
Quienes gastan su hacienda por deseo de agradar a Alá y por su propio fortalecimiento son semejantes a un jardín plantado en una colina. Si cae sobre él un aguacero, da fruto doble; si no cae, rocío. Alá ve bien lo que hacéis.
Las raíces de las palabras del versículo 265
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Oh, creyentes! No sean como los que niegan la verdad y dicen de sus hermanos cuando éstos salen de viaje o en una expedición militar [y mueren]: “Si se hubieran quedado no habrían muerto ni caído en batalla”, porque Dios hará que eso sea una angustia en sus corazones. Dios es Quien da la vida y la muerte. Dios ve todo lo que hacen.
Los creyentes que emigraron, contribuyeron con sus bienes y combatieron por la causa de Dios, son aliados de aquellos que les dieron refugio y socorro. En cambio, a quienes no emigraron no tienen la obligación de socorrerlos hasta que emigren. Pero si piden que los auxilien para preservar su religión, deben hacerlo, salvo que para ello tengan que enfrentarse a un pueblo con quienes mantienen un pacto. Dios ve bien lo que hacen.
Él es Quien creó los cielos y la Tierra en seis eras. Luego, se elevó sobre el Trono. Sabe lo que ingresa en la tierra y cuanto sale de ella, lo que desciende del cielo y lo que asciende a él. Está con ustedes dondequiera que estén. Dios bien ve cuanto hacen.